Marc Márquez debe tener un esqueleto que ni Lobezno en los X-Men. El catalán, que ya es campeón del mundo de MotoGP tras conquistar el título en Tailandia, sigue compitiendo como si no tuviera Mundial alguno y asumiendo riesgos que le llevan directo al suelo. Ya se cayó en Malasia, y ahora ha vuelto a saborear el suelo en Cheste.

En aquella ocasión fue por tratar de arrebatarle la pole a Fabio Quartararo. El catalán se puso a rueda y finalmente perdió el control de la moto para irse al suelo. Ahora, en Valencia, ha sido en el 'warm up'. Ni ahí se relaja Márquez.

En la curva 14, y yendo a más de 120 kilómetros por hora, el de Cervera se fue directo al suelo y de nuevo hizo temer a todos algo mucho más grave de lo que finalmente fue. Porque a veces parece incluso que Márquez está hecho de algún material extraterrestre.

Marc se levantó, volvió al box por su propio pie y cogió la segunda moto que Honda tenía lista. Ni miedos ni dolores ni nada. Es más, luego cogió y lo que hizo fue de todo menos pensar en qué había pasado porque marcó la vuelta rápida del entrenamiento.

La temporada de MotoGP se despide con este GP de Valencia en Cheste. El catalán ya tiene el título y el récord de puntos en una sola temporada, y la carrera servirá para poner un broce de oro a su mejor temporada en la élite del motociclismo.

Además, supondrá el adiós de Jorge Lorenzo, que confirmó que se retiraba del motociclismo en una rueda de prensa. El balear, lastrado por las lesiones, no ha disfrutado de la Honda y ha estado por debajo de lo que inicialmente se preveía. Su accidente en Assen fue determinante.