Está siendo una etapa muy dura para Marc Márquez. El ocho veces campeón del mundo quiere volver a dominar a sus rivales y estar en los más alto de nuevo, pero desde la lesión en el brazo que le obligó a operarse en varias ocasiones y a estar fuera de las pistas no está llegando al nivel de antes.

"No sé donde estoy. Sigo sin entender, ni yo ni el fisio, cómo me encuentro", dice Márquez en declaraciones a 'Motorsport' pese a verse una evolución en su pilotaje desde que volvió a subirse a la moto. Y es que el '93' parece tener buenas sensaciones, pero solo en ciertos fines de semana.

Esa circunstancia tiene una explicación y según Marc es la siguiente: "En todos los trazados que no he notado la limitación física, he ido mucho mejor. Pero no puedo suplirlo siempre yo, la moto me debe ayudar y ahora no lo hace. Ni a mí ni al resto de pilotos de Honda".

El piloto catalán considera que la combinación de la falta de prestaciones de la moto junto a la lesión que aún le sigue lastrando está siendo lo que falla en la ecuación que da resultados de campeón.

"El Marc de antes de la lesión podría optar al título con esta moto. Seguramente no se podrían ganar tantas como en 2019, pero se podría pelear por el Mundial y estar entre los tres primeros muy a menudo", confiesa.

Aún así, Márquez sabe que no está lejos del resto, incluso sigue ganando a sus compañeros de equipo: "Si estuviera lejos del resto de pilotos de la marca, pensaría que algo no va bien. Pero estoy por delante pese a haberme perdido dos carreras".

Sin embargo, Marc sabe que aún queda un camino por hacer para que su físico le permita "hacer magia", ya que por ahora solamente se siente hábil como para "ir en moto".