Los Milwaukee Bucks no se han presentado a su partido contra los Orlando Magic en protesta contra la violencia policial. Un hecho que ocurre después del último abuso de poder cometido en el estado de Wisconsin por la policía estadounidense que el pasado domingo pegó siete tiros por la espalda a un hombre negro, Jacob Blake, delante de sus hijos.

El equipo de la NBA se suma así a la gran ola de protestas en Estados Unidos contra la brutalidad policial que se han reactivado este domingo y convierte esta decisión en un hecho histórico. El equipo ha contado con el apoyo de sus propietarios.

Las reacciones del mundo del deporte no se han hecho esperar y en España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también ha querido expresar su "conmoción" con el gesto del equipo, que han decidido no salir a calentar y han permanecido en el vestuario.

"Conmovido e impresionado por la reacción del deporte de alta competición contra la discriminación racial y los hechos sucedidos este domingo en Wisconsin", ha escrito en su perfil de Twitter.

 

También el jugador español Pau Gasol ha querido mandar un mensaje cariñoso a sus excompañeros de Wisconsin. "Orgulloso de mis hermanos", ha escrito en las redes sociales.

 

Por su parte, Lebon James, jugador de Los Angeles Lakers, ha escrito un escueto mensaje en el que carga de manera inidrecta contra Donald Trump. "Que le jodan. Queremos un cambio, estamos hartos", ha manifestado tras el boicot. Jeanie Buss, propietaria del equipo, ha respaldado también a los jugadores de la liga en su decisión con el siguiente mensaje: "Respaldo nuestros jugadores, hoy y siempre. Después de más de 400 años de crueldad, racismo e injusticia, todos debemos trabajar juntos para decir que ya es suficiente".

 

Y el baloncestista DeMar DeRozan, del San Antonio Spurs, ha dejado claro el apoyo a sus compañeros con un mensaje que reza: "¡Esta mierda más grande que el baloncesto! Quien no lo entienda es parte del problema".

 

El inicio del boicot a los payoffs

Los jugadores están concentrados en lo que se conoce como "burbuja", en Orlando, para poder retomar la última parte de su temporada regular y los 'playoffs' tras la crisis del coronavirus.

El ambiente ya estaba tenso, pues algunos jugadores habían expresado que preferían no jugar en señal de protesta a raíz de recientes asesinatos raciales como el de George Floyd o el de Breonna Taylor. El lema de 'Black Lives Matters' (escrito en la cancha) ha sido protagonista durante las últimas jornadas deportivas.

Finalmente han sido los Milwaukee Bucks, equipo de Wisconsin en la que se produjo el último abuso policial, quienes han decidido iniciarl el boicot.

La NBA y la asociación de jugadores han anunciado que a la luz de la decisión tomada por los Bucks de no jugar el quinto partido contra Orlando Magic, los tres partidos programados para este jueves se verán pospuestos. También los seis equipos implicados se han sumado a la protesta y se han negado a jugar.

Al quinto partido de cada serie se le adjudicará una nueva fecha, tal y como ha anunciado la liga.