Estados Unidos protesta de nuevo contra la brutalidad policial. Durante la tarde del domingo, un hombre negro, identificado como Jacob Blake, fue disparado hasta siete veces por un agente blanco cuando se dirigía hacia su coche. Sus hijos, dentro del vehículo, lo presenciaron todo.

"Sus niños estaban en el coche, ¡dos de ellos! ¡Y literalmente se sentaron en su maldito coche y vieron al oficial agarrar a Jacob por su maldita camiseta y disparar el gatillo tantas veces como quiso!", narra Laquisha Booker, prometida de Jacob Blake, a la cadena NBC. Según la pareja de la víctima, Blake "no hizo nada" para recibir esa reacción de los agentes: "Esto simplemente es una locura", sentencia.

El abogado de la familia, Ben Crump —encargado de otros casos como el de George Floyd o Breonna Taylor—, ha valorado los hechos de la tarde del domingo en una entrevista con la CNN, y ha confirmado que los hijos de Blake estaban en el coche en el momento de los disparos. "Si es impactante para mí, que solo vi el vídeo, ¿podéis imaginar los problemas psicológicos que van a tener estos tres pequeños?", espeta en la conversación, subida a su cuenta de instagram.

Hasta el momento, Blake se encuentra en el Hospital Froedtert de Milwaukee, en la Unidad de Cuidados Intensivos. Su condición es grave "pero estable", ha explicado su abogado, que incide en las consecuencias que tendrá no cortar de raíz estos comportamientos racistas: "Si no hacemos una reforma sistemática, seguiremos viendo ‘hashtags’, protestas y ciudades ardiendo por todo el país", sentencia.

Fuego, gas lacrimógeno e insultos: las protestas en el lugar de los hechos

Este suceso, apenas tres meses después del asesinato de George Floyd, origen de la protesta ‘Black Lives Matter’ (BLM), ha vuelto a sacudir el país. Desde el estado de Wisconsin, donde ocurrieron los hechos, hasta el centro de Nueva York, cientos de manifestantes han protestado contra el conflicto racial. Unos hechos que, como ocurría también en algunas convocatorias de BLM, han provocado aparatosos disturbios.

Kenosha (Wisconsin) ha sido el epicentro de las revueltas desde la noche del domingo, según informa EFE. Apenas una hora después del incidente, decenas de personas se manifestaron para exigir el arresto de los agentes involucrados en el tiroteo. Algunos de los participantes intentaron abrirse camino hacia el edificio municipal donde se dirige la Seguridad Pública, todo ello ante la mirada del alcalde de la localidad, John Antaramian, que fue abucheado por la multitud.

Ante la violencia que estaba tomando la protesta —lograron romper las puertas del edificio municipal—, como recoge la agencia Reuters, la policía hizo retroceder a los manifestantes haciendo uso de gas pimienta. Posteriormente, el gobierno local decretó un toque de queda durante la noche y hasta las 7:00 horas del lunes.

Decenas de manifestantes desafiaron las restricciones de las autoridades, y las protestas se sucedieron desde el atardecer hasta el amanecer. El lugar de encuentro fue el juzgado de la ciudad, donde los protestantes gritaron y arrojaron botellas de agua a los agentes. Un camión municipal de recolección de basuras, colocado para impedir el paso hacia la jefatura de policía, quedó envuelto en llamas. La Policía, por su parte, volvió a responder con gas lacrimógeno.

Poco tiempo después, se vieron varios camiones llenos de tropas de la Guardia Nacional rodando hacia el centro de la ciudad. Los medios locales informaron que las rampas de salida que conducían al municipio habían sido cerrados al tráfico.

Las protestas: de Wisconsin a Nueva York

Si bien los hechos se han sucedido al norte del país, cerca de la frontera con Canadá, la viralidad del vídeo del tiroteo ha hecho que las protestas se extiendan rápidamente por otros estados. Una de las manifestaciones más significativas se ha dado en la concurrida plaza de ‘Times Square’, en el centro de Nueva York. Allí, cientos de personas marcharon este lunes por las calles de Manhattan para mostrar su ira y repulsa ante los disparos a Jacob Blake.

La protesta comenzó a las 5 de la tarde, según la agencia EFE, y se extendió por la Quinta Avenida de Manhattan hasta Washington Square Park. Durante la marcha, los asistentes, que portaban retratos de la víctima, gritaban: "¿Cómo se escribe asesinos? NYPD (Policía de Nueva York)", entre otras consignas.

A la cabeza de la marcha, los manifestantes también mostraron su disconformidad con la gestión de Donald Trump. Diversos carteles pedían la dimisión del presidente de los Estados Unidos, así como de su número dos, Mike Pence.

El vídeo del tiroteo: siete tiros por la espalda

Hasta el momento, la mayor prueba del incidente es un vídeo en el que se ve cómo un hombre negro camina lentamente hacia su coche, apuntado por el arma de un policía. En las grabaciones se escucha a los agentes gritando al individuo, que hace caso omiso de las increpaciones y camina sin mirar a los que le apuntan. Es en ese momento, al abrir la puerta del coche, cuando uno de los policías le agarra por la camiseta y le dispara siete veces por la espalda.

El abogado de la familia señala en su conversación con la CNN que "todavía hay que esclarecer los hechos" previos al tiroteo. Aunque según los primeros testimonios, el incidente podría haberse producido tras una pelea entre dos mujeres del vecindario que Blake habría intentado separar. Por su parte, como señala Ben Crump, la víctima estaba en una celebración familiar, puesto que era el octavo cumpleaños de uno de sus hijos.

Las reacciones al suceso: "Y todos se preguntan por qué hablamos así de la policía"

El revuelo de este nuevo caso de brutalidad policial no solo ha causado las reacciones del entorno más cercano a la víctima, sino que el propio Joe Biden ha escrito un mensaje en su cuenta de Twitter denunciando los hechos: "Hoy, nos despertamos para llorar una vez más. Necesitamos una investigación completa y transparente", expresa.

Las duras imágenes del momento del tiroteo también han provocado el enfado del jugador de baloncesto Lebron James: "Y todos se preguntan por qué decimos lo que decimos de la policía. ¿Alguien me puede decir que leches es esto?", exclama en su cuenta de Twitter.

 

No obstante, Lebron no ha sido el único deportista de la NBA en denunciar ampliamente el asunto. Donovan Mitchell, conocido jugador de los Utah Jazz, reclama una mayor justicia para "este problema real" que vive la sociedad estadounidense: "A la mierda los juegos y los playoffs, esto es enfermizo, no tengo palabras para describirlo", escribe tras citar un tuit de Crump, que informa de lo ocurrido.

Según explica el abogado de la familia en la entrevista antes mencionada, pese a que aún hay muchos hechos por conocer, espera ordenar todas las piezas para saber lo ocurrido: "He recibido multitud de llamadas de testigos que dicen haber presenciado el tiroteo. Si la policía tuviera algún vídeo para justificar los hechos, ya lo habríamos visto", concluye indignado.