C. Tangana y Nathy Peluso han protagonizado un videoclip que en las últimas horas ha dado mucho que hablar. Bajo la letra de "yo era ateo, pero ahora creo, porque un milagro como tú ha tenido que bajar del cielo", han hecho una puesta de escena muy provocadora en la misma catedral de Toledo.

El nuevo trabajo del conocido como 'El Madrileño' ha suscitado muchas críticas contra la iglesia por permitir que rodaran este trabajo en un 'lugar sagrado'. "Como católico, exijo conocer el importe por el que los canónigos han vendido la santidad del Templo Primado", "el enemigo está en la propia Iglesia" o "se me remueve el corazón al ver una Iglesia tan endeble", son algunas de las opiniones que ha recibido.

La archidiócesis de Toledo se ha visto obligada a emitir dos comunicados. Primero, al medio día han publicado una nota firmada por el deán del cabildo primado, Juan Miguel Ferrer, defendiendo el proyecto. Tan solo unas horas horas después la misma institución ha emitido otra nota, esta vez sin firmar, desdiciendo todo lo anterior: dicen que el arzobispo desconocía el proyecto y que lo lamenta "profundamente".

"El arzobispo desconocía absolutamente la existencia de este proyecto, el contenido del mismo y el resultado final", reza la última de las notas emitidas. En ella se aclara que el máximo responsable de la institución en Toledo "lamenta profundamente" estos hechos y que, de hecho, los "desaprueba". Por ello, pide "humilde y sinceramente perdón" a las personas que se han sentido "justamente heridas por el uso indebido de un lugar sagrado".

Tras la polémica, el arzobispado ha comunicado que se compromete "a revisar el procedimiento seguido para evitar que vuelva a suceder algo semejante". En concreto, ha avanzado que empezarán a elaborar "inmediatamente" un protocolo para la grabación de imágenes de difusión pública "en cualquier templo de la archidiócesis".

 

Este mensaje choca frontalmente con el emitido anteriormente por la misma institución. En él se ha defendido que "la historia habla de una historia de reconversión mediante el amor" y "no afecta a la fe". "Lamentamos que a algunas personas les pueda producir desagrado (...) La finalidad ha sido exclusivamente favorecer el diálogo con la cultura contemporánea, preservando siempre la fe", se recoge en el escrito.

En dicho comunicado, que puedes leer sobre estas líneas, también aseguran que "a ciertas actitudes de intolerancia" la Iglesia "contrapone la comprensión y acogida, tal y como se manifiesta en las secuencias finales del vídeo".