En 1934
"Todos los partidos empezaban con el saludo fascista": así fue el Mundial de Mussolini
En 1934, en Florencia, se celebró el segundo Mundial de la historia, donde España participó por primera vez y lo hizo como República contra la Italia fascista. El partido, que recordamos en este vídeo, fue uno de los más polémicos de la historia del fútbol.

El primero en darse cuenta de que fútbol, política y economía son absolutamente inseparables fue el dictador italiano Benito Mussolini, cuyo régimen duro casi 23 años, desde el 31 de octubre de 1922 hasta el 25 de julio de 1943. En 1934, en Florencia, se celebró el segundo mundial de la historia, donde España participó por primera vez y lo hizo como República.
Marc, nieto del juador internacional Ramón de la Fuente Leal, 'Lafuente', extremo derecho de aquella selección republicana explica que "había cierta tensión. Todos los partidos empezaban con el saludo fascista, y acababan igual. Mussolini estaba presente en los partidos y sobre todo si estaba Italia".
Lafuente, como el resto de sus compañeros, no tenía otra opción: están obligados a hacer el saludo fascista, porque Mussolini iba a utilizar el fútbol ya para legitimarse.
"El Mundial de Mussolini fue un objetivo propio del jefe de Estado italiano fascista. Fueron posiblemente unos visionarios a la hora de entender que un certamen deportivo como un Mundial de fútbol, que era el segundo que se hacía en la historia, se podía proyectar con doble sentido", explica José del Olmo, vicepresidente de la Academia del Fútbol Español.
Por un lado, señala del Olmo, "el prestigio nacional, es decir, el asentamiento de un populismo a base del fútbol. Y por otro lado, de cara al exterior, demostrar que Italia era un país competente, serio, formal y capaz de dar un espectáculo con los estadios que se construyeron para el resto del mundo".
El partido de España contra la Italia de Musolini
Italia recibe en Florencia a un combinado republicano que ilusiona. "España iba para ganar", dice Víctor Martínez Patón, presidente de la Academia del Fútbol Español. Porque "era, sin duda, uno de los favoritos", ya que España había empezado a jugar al fútbol internacional 14 años antes, en los Juegos Olímpicos de Amberes, donde se había conseguido la medalla de plata.
"Y aquí íbamos con la máxima expectativa. Teníamos el mejor portero del mundo, a varios de los mejores defensas del mundo, algunos delanteros extraordinarios... Aquel era nuestro mundial", confiesa Martínez.
España empieza ganando 1-0 en cuartos de final contra la Italia de Mussolini, que no estaba dispuesto a perder, iba a convertir aquel partido en la Batalla de Florencia. "Los cuartos de final del Mundial de 1934 en la denominada Batalla de Florencia que juegan Italia y España nos llevan a un fútbol un poco distinto al actual. Es un fútbol mucho más violento y donde los oficiales italianos ya han hablado con el árbitro belga y donde se permite un nivel de violencia mucho más elevado del habitual que ya era de por sí bastante alto. De tal modo que España acaba con siete lesionados, y hay que recordar que entonces no había cambios", explica Alejandro Quiroga, director del Máster en Estudios sobre Nacionalismo de la UCM.
Parece que a España, además, "se le anula un gol por un fuera de juego inexistente y el arbitraje es claramente a favor de los italianos". Y ese gol de España, se lo anulan al abuelo de Marc, a Ramón Delafuente.
"También se comentaba mucho en casa. Es un gol que anotó mi abuelo, que metió mi abuelo saliendo de su campo y sorteó dos o tres defensas y acabó marcando gol y el árbitro pito fuera de juego", recuerda. España, finalmente, terminó perdiendo en el que se considera uno de los mayores y primeros robos de un Mundial.