Fin del proyecto Islero

Lino Camprubí expone cómo España enterró su deseo de crear su propia bomba atómica

A pesar de que el proyecto nuclear español llegó, incluso, a estar en el foco de Adolfo Suárez, la entrada de España en la OTAN o la firma del Tratado de No Proliferación, llevó a España a abandonar su proyecto nuclear.

A pesar de que el proyecto nuclear español llegó, incluso, a estar en el foco de Adolfo Suárez, la entrada de España en la OTAN o la firma del Tratado de No Proliferación, llevó a España a abandonar su proyecto nuclear.

El deseo de fabricar una bomba atómica española pasó por la central de Vandellós I, en Tarragona. En este lugar, además, tuvo lugar el accidente más grave ocurrido en una central nuclear española.

La central fue construida casi dos décadas antes, con tecnología francesa, buscando competir con EEUU. Lino Camprubí señala que Francia consiguió vender a España un reactor que funcionaba con uranio natural. "Como el uranio natural, permite extraer plutonio del resto del uranio y hacer la bomba nuclear, Francia le dice a España, 'oye, de aquí podéis sacar vosotros una bomba nuclear'".

Francia, como indica Natividad Carpintero, "quería ayudar a España a convertirse en una potencia nuclear ya que, según de Gaulle, deseaba se establecía un equilibrio en Europa, por eso le parecía bien que España pudiera ser también un país con armas nucleares".

En ese momento, volvió a sonar el teléfono del cerebro del proyecto nuclear español: Guillermo Velarde. Suárez se resistía a enterrar la bomba atómica y, por ese motivo, decidió recibir al físico nuclear. Carpintero cuenta que el presidente del Gobierno le dijo que era un momento complicado, "pero que obviamente eso no se va a dejar olvidado y, de momento, no se va a firmar el tratado de la proliferación nuclear, que es el que jurídicamente permite a cualquier país que no lo haya firmado desarrollar sus armas nucleares".

Pero, poco después, Suárez abandonó la presidencia y se propuso que España entrara en la OTAN, donde impera la palabra de EEUU, que quería controlar quién contaba con una bomba atómica y quien no. "En el año 81 se firman las salvaguardias de la Organización Internacional de Energía Atómica y entonces ya se da por finalizado el proyecto Islero totalmente", indica la investigadora Instituto de Fusión Nuclear.

España terminó firmando el Tratado de No Proliferación, un requisito necesario para poder entrar en la Comunidad Económica Europa. "Si España en la transición o durante la democracia, se hubiera empeñado en ese proyecto, hubiera tenido problemas no solo con Estados Unidos, sino con sus socios europeos", concluye Camprubí.

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*Puedes ver el programa completo de laSexta Columna 'Proyecto Islero: la bomba atómica de Francisco Franco' en atresplayer.