En Palomares (Almería)

Así se produjo el accidente de dos aviones estadounidenses que terminó con cuatro bombas termonucleares en suelo español

En plena Guerra Fría, EEUU decidió blindarse ante un posible ataque de la URSS a través de la operación 'Cúpula de Cromo'. Durante años, centenares de aviones sobrevolaron España portando bombas termonucleares.

En plena Guerra Fría, EEUU decidió blindarse ante un posible ataque de la URSS a través de la operación 'Cúpula de Cromo'. Durante años, centenares de aviones sobrevolaron España portando bombas termonucleares.

Una de las escenas más icónicas de la historia de España fue el baño que Manuel Fraga Iribarne, entonces ministro de Información y Turismo, y el embajador de Estados Unidos se dieron en una playa cerca de Palomares para transmitir normalidad.

El responsable de este baño en el mar no fue otro que un accidente aéreo ocurrido unos años antes. En los años 60, Estados Unidos decidía blindarse ante la amenaza de la URSS, en plena Guerra Fría. Y, para ello, llenaba el cielo del Mediterránea de aviones B-52 cargados con las bombas más destructivas del planeta. Bautizaron esta operación como 'Cúpula de Cromo'.

Muchas de estas aeronaves sobrevolaban España. José Herrera cuenta que esta operación se podría definir como "una alerta aérea permanente de 24 horas al día volando continuamente bombarderos estratégicos, cargados cada uno con varias bombas termonucleares, mucho más potentes que la de Hiroshima". Con esto pretendía que, si la URSS atacaba de manera sorpresiva a EEUU, este pudiera responder a ese ataque en menos de una hora.

Los aviones estadounidenses salían de la costa Este de EEUU, llegaban hasta España por Galicia y, por la noche, hacían dos reabastecimientos de combustible, uno de ellos en la zona de Almería. Para ello, como indica el investigador del accidente de Palomares, recurrían a un avión nodriza, cargado con 60.000 litros de combustible, que se posicionaba a 10 metros del otro avión.

"Desde el año 61 hasta el año 66 aquí habían volado por encima de nuestras cabezas, más de 20.000 bombarderos estratégicos y se habían hecho más de 30.000 reabastecimientos. De tanto, ir el cántaro a fuente, al final se rompió", afirma Herrera.

Como expone Lino Camprubí, en una de esas operaciones de repostaje "el avión nodriza con la gasolina y el avión que llevaba las bombas nucleares, chocaron". La colisión, además, provocó que se perdieran cuatro bombas termonucleares: tres de ellas en tierra y una en el mar. "Cada una era unas 70 veces la de Hiroshima", señala el investigador del accidente de Palomares.

Los fragmentos de ambas aeronaves cayeron en diferentes lugares. Por ejemplo, el tren de aterrizaje del B-52 cayó a 30 metros de una escuela. "Es un trozo grande, grande, grande, hubiese hecho un verdadero desastre", concluye.

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*Puedes ver el programa completo de laSexta Columna 'Proyecto Islero: la bomba atómica de Francisco Franco' en atresplayer.