Falta de protección
José Herrera denuncia la cuestionable limpieza que se llevó a cabo en Palomares tras el accidente nuclear
Tras el incidente de Palomares, el ejército estadounidense fue el encargado de descontaminar la zona. Como indica el investigador, tan solo se llevaron 1.000 metros cúbicos de 27.000 metros cúbicos de tierra contaminada.

Aunque Manuel Fraga Iribarne decidió bañarse en una playa cercana a Palomares para demostrar que no había contaminación en la zona, esto no era real.
"La historia oficial es que los norteamericanos han cumplido con su obligación, se han llevado todos los restos de los aviones y se han llevado todo su plutonio y han dejado los campos limpios. Lo cual era total y absolutamente falso", expone José Herrera.
Durante más de 40 años, Herrera ha investigado este suceso y considera que la descontaminación llevada a cabo por el ejército de EEUU fue una chapuza. "Fueron casa por casa midiendo la radiactividad y donde había unos niveles determinados le echaban agua con una manguera a presión", explica. Si los niveles eran más altos, encalaban las casas para fijar las partículas de plutonio y que, de esta manera, ya no eran peligrosas.
"Si tú aras una tierra que tiene el plutonio en la superficie, lo que hace el arado es que la superficie la entierra a 30 centímetro", señala, "luego tú coges un detector de plutonio y le pasa a esa tierra y te da cero".
Hubo una parte de esa limpieza que sí que se publicitó y Estados Unidos señaló que se iban a llevar arena contaminada a su país. "Se llevaron 4.810 bidones de 208 litros", cuenta, "que suman, exactamente, 1.000 metros cúbicos de 27.000 metros cúbicos que se tenían que haber llevado".
"Hubo plutonio para todos. Plutonio a gogó. Estaba por el aire, estaba por la tierra", recuerda. Pero ese plutonio no solo afectaba a los habitantes de la zona, a Palomares llegaron más de mil soldados que tardaron siete días en adoptar las primeras medidas básicas de radioprotección.
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