En Salvados
Rufián, sobre la crisis de Ceuta: "Si el Gobierno sigue mintiendo a la ciudadanía, como el PP con el 11M, y sigue callando..."
Gabriel Rufián reclama que el Gobierno dé explicaciones sobre Ceuta y critica su gestión de la crisis, mientras el experimento de Salvados reúne a cinco votantes progresistas para que den su opinión sin saber que el político catalán los está escuchando.

La crisis de Ceuta lleva a Gabriel Rufián a lanzar una advertencia al Gobierno: puede equivocarse, pero no puede "mentirle a la gente a la cara". En Salvados, el portavoz de ERC reclama claridad sobre lo ocurrido y critica lo que considera que son silencios del Ejecutivo.
Gonzo entrevista al político catalán mientras cinco ciudadanos progresistas, situados al otro lado de un falso espejo, debaten sobre vivienda, migración, seguridad, ultraderecha y las alianzas del espacio progresista sin saber que el portavoz de ERC les está escuchando.
Al hablar de Ceuta, Rufián comienza cuestionando el silencio ante la situación: "¿Qué respuesta, qué imagen se le da al mundo si frente a esta agresión callas, tragas y pagas?". Para él, la izquierda no puede limitarse a repetir "los eslóganes, los lugares comunes, la cobardía, en definitiva" ante asuntos como la vivienda y la migración.
Los ciudadanos reunidos en el estudio muestran posiciones diferentes. Uno de los participantes sostiene que "lo de Ceuta tiene otras componentes" y que la migración es otra cuestión. Una votante de izquierdas desencantada cuestiona el marco de las devoluciones y plantea la contradicción de reclamar que las personas sean devueltas a Marruecos mientras se describe ese país como "una dictadura criminal". También critica que la izquierda se relacione con la inmigración únicamente cuando resulta "funcional": "Nos gusta solo cuando trabajan, solo cuando nos cuidan la casa, solo cuando nos cuidan los niños".
Otros participantes inciden en la necesidad de abordar las llegadas con rapidez, recursos y coordinación europea. "Nosotros somos frontera de Europa", señala uno de ellos, antes de advertir de que España, al igual que Italia, va a recibir migración y probablemente no debería afrontar ese fenómeno sola.
Rufián escucha todas esas opiniones y reconoce que la migración es uno de los asuntos que más incomodidad generan entre los votantes progresistas. A partir de ahí, explica su posición. "Yo la teoría me la sé", afirma, y da las soluciones que funcionan sobre el papel: "dejar de explotar al sur", "frenar las guerras del sur" y "frenar la emergencia climática que achicharra al sur".
"¿Eso va a pasar? No va a pasar", dice poniendo los pies en el suelo. Por eso, considera que "la gente va a seguir migrando" y que "no hay frontera lo suficientemente alta que esto lo frene".
Para él, ese reto exige "orden y vías de entrada legales". También defiende que una de las obligaciones de un país es "controlar sus fronteras" y que los derechos y las obligaciones deben aplicarse con independencia del origen: "Pero te llames Antonio, te llames Nicolai o te llames Hassan". Gonzo le pregunta entonces si ese eslogan no supone "apelar a un sentimiento que relaciona migración con inseguridad".
Rufián rechaza esa interpretación y pregunta. Para él, la izquierda tiene que competir en un marco que ya existe en la sociedad, no negarlo por miedo a ser acusada de racismo.
En ese punto vuelve a la cuestión de la delincuencia y la multirreincidencia y explica su comparación con los antiguos delincuentes juveniles: "Los 'Vaquilla' de ahora son los migrantes pobres, los 'robagallinas' que no son los responsables de tu precariedad".
Entonces formula una de las frases más contundentes de la conversación: "El 'Vaquilla' de los 80 era de La Mina de Barcelona. Ahora es de otro sitio. ¿Y eso es racista decirlo? Pero si es la puta verdad". Para Rufián, la respuesta pasa por la inclusión y la integración, no por negar que exista la preocupación.
El dirigente de ERC también advierte sobre el avance de la ultraderecha. "Yo lo que veo es que Vox está disparadísimo", afirma, y menciona a Aliança Catalana, de la que sostiene que "probablemente o gane o quede segunda o, con suerte, tercera en Cataluña". Su conclusión es que la izquierda debe competir en ese terreno ofreciendo otras respuestas.
"Compitamos, demos otras soluciones, hagamos otro discurso, pero no nos tapemos", reclama. Y añade: "No digamos: 'No, no es que esto no existe'. O: 'Tú eres un facha, tú eres un racista'". También defiende que decir que "la inmigración tiene que ser ordenada" no convierte ese planteamiento en una posición de derechas: "Me parece que el orden es un concepto de izquierdas".
Pero es al regresar a Ceuta cuando endurece su crítica al Gobierno. Rufián recuerda que ya había defendido en el Congreso que quienes llegaran fueran devueltos "con dignidad" y afirma que aquella posición le generó críticas. Después, sitúa el problema en la gestión de la crisis: "Si el Gobierno ante esto sigue mintiendo a la ciudadanía, salvando las distancias, como hizo el Partido Popular con el 11M, una mentira flagrante, salvando las distancias, que la gente veía...". "Un Gobierno puede errar, pero un gobierno no puede mentirle a la gente a la cara", remata.
Rufián critica también que el Ejecutivo pueda estar callando por temor a las consecuencias diplomáticas. "Por una malentendida responsabilidad de Estado frente a lo que está haciendo Mohammed VI, con la ayuda de Trump y de Netanyahu, si tú sigues callando...", comenta, para después reproducir las razones que, según plantea, puede esgrimir el Gobierno: "Claro, es que me van a cerrar la frontera, es que no van a colaborar, es que me van a echar a la gente encima...". Y vuelve a insistir: "Pero no puedes mentir a la gente".
Finalmente, Rufián rechaza definir lo sucedido en Ceuta únicamente como una crisis migratoria. "Es una crisis migratoria, una crisis humanitaria y una agresión externa", concluye.
A su juicio, esa agresión procede de "un Estado que de forma recurrente utiliza a su propia gente, le da igual que muera en el mar, para desestabilizar a un país". "¿No desestabiliza que, de repente, en tu ciudad haya 80.000 personas deambulando sin tener un sitio donde dormir? ¿Eso no desestabiliza? ¿Que se disparen las agresiones sexuales? Por cierto, la mitad de españoles residentes en Ceuta. ¿Eso no es un problema? ¿Nosotros no podemos decir que eso es un problema?".