¿Marcha atrás a nivel nacional?
El pronóstico de Rufián sobre Cataluña: "En las próximas elecciones puede llegar a ser el territorio con más fascismo en su Parlamento"
Rufián sitúa en Cataluña el principal escenario de su futuro político y alerta del crecimiento de Vox y Aliança Catalana, mientras el experimento de Salvados muestra el desencanto y las diferencias entre votantes progresistas.

"Yo es que no me veo más allá de Cataluña". Gabriel Rufián es tajante cuando Gonzo le plantea si su futuro político podría pasar por presentarse a unas elecciones de ámbito nacional. El portavoz de ERC escucha previamente cómo algunos de los ciudadanos que participan en el experimento de Salvados aseguran que preferirían verlo en la política estatal, pero mantiene su decisión de centrarse en Cataluña.
Y el motivo que ofrece va más allá de una cuestión estrictamente electoral. Rufián pronostica un escenario especialmente preocupante para las próximas elecciones catalanas: "Creo que Cataluña, en las próximas elecciones, puede llegar a ser el territorio con más fascismo en su Parlamento".
El dirigente republicano se refiere expresamente a Vox y a Aliança Catalana. "Cataluña con esto está en un dilema que o puede enorgullecer o puede avergonzar", afirma. Frente a ese escenario, defiende que desde Cataluña se construya una respuesta capaz de tener también repercusión en el conjunto del Estado. "Y yo apuesto por que Cataluña inspire y que seamos capaces de hacer un frente ahí que pueda ayudar al resto", sostiene.
La reflexión se produce durante este experimento social del programa de laSexta. El espacio televisivo reúne al portavoz de ERC con un grupo de cinco ciudadanos de ideología progresista en una sala separada por un falso espejo, como los utilizados en las ruedas de reconocimiento de las comisarías. Mientras los participantes debaten al otro lado del cristal, Rufián escucha sus argumentos sin que ellos lo sepan y responde a sus críticas en tiempo real.
La posible decisión de Rufián de presentarse únicamente por Esquerra en Cataluña genera opiniones contrapuestas. Algunos participantes consideran que es un error porque preferirían verlo en el ámbito nacional. Otros creen que es un acierto porque podría conseguir más votos en Cataluña concurriendo con ERC que dentro de una coalición.
También aparece una posición intermedia: la de quienes entienden que la decisión puede ser acertada desde el punto de vista político, pero cuestionan la sucesión de cambios en torno a una posible candidatura conjunta de la izquierda. "Ahora sí vamos a generar una propuesta de unidad, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora primarias en la izquierda, ahora no sé qué", se escucha decir a una joven desencantada que se abstuvo durante las últimas elecciones durante el debate. "Para mí la clave es ella", asegura. Después la describe como "una persona con la puta razón, desencantada, joven...".
Gonzo lleva esa crítica hasta Rufián y le pregunta directamente "a qué ha venido esta marcha atrás". El portavoz de ERC rechaza que su intención haya sido colocarse al frente de una candidatura para que los demás partidos simplemente lo sigan. "Ya entiendo que lo fácil sería que yo dijera: 'No, yo lidero y vosotros me seguís'. Creo que eso sería una mala cosa", responde. Y lanza una advertencia tras escuchar a la joven votante desencantada que se abstuvo en las últimas elecciones: "Si no somos capaces de que algo le haga ir a votar, nos vamos al carajo".
Rufián explica que pretende poner su notoriedad y su capacidad de comunicación al servicio de propuestas que, según sostiene, ya tienen un respaldo evidente entre los ciudadanos. Su conclusión es contundente: "Es que lo que yo digo es muy evidente para la gente. Que sea inasumible para los partidos es otra cosa".
"Es que yo quiero influir en la gobernabilidad del Estado porque yo quiero someter al Estado", declara. "Yo quiero someter al PSOE porque lo venimos haciendo en los últimos seis años", sentencia.
Para Rufián, la posición que ERC y EH Bildu han mantenido durante los últimos años ha sido determinante para evitar determinados escenarios políticos. Como ejemplo, menciona al antiguo líder de Ciudadanos. "En este país Albert Rivera sería vicepresidente si aquí Bildu y Esquerra Republicana no se cuadran", sostiene.
"Creo que nos hubiera ido mal a casi todos con esa opción", sentencia.