Denuncia en Salvados
La lucha de Almudena Cid para que el trabajo de los deportistas se refleje en la vida laboral "y no solo en las lesiones"
Almudena Cid, Fernando Romay y Lola Fernández Ochoa explican en Salvados las dificultades laborales y económicas que afrontan los deportistas de élite tras retirarse y reclaman una protección social que reconozca sus años de dedicación.

La carrera de un deportista de élite exige años de dedicación, renuncias personales y una preparación constante para competir al máximo nivel y eso es algo que bien sabe la protagonista del programa de Salvados de hoy, Almudena Cid. Ella misma ha pagado en su propio cuerpo las consecuencias de tanto esfuerzo y se ha visto con una prótesis de cadera a los 43 años.
Pero todo ese recorrido no se traduce en derechos laborales cuando llega la retirada. Muchos atletas se encuentran entonces con dificultades para acceder a una pensión o incorporarse al mercado de trabajo, después de haber dedicado buena parte de su vida al deporte. Es una de las realidades que el programa de laSexta aborda hoy con la exgimnasta olímpica, además de Fernando Romay y Lola Fernández Ochoa, que cuentan a Gonzo cómo afrontan los deportistas el futuro cuando termina su carrera.
Almudena Cid recuerda que la exigencia comienza desde edades muy tempranas y que, en disciplinas como la gimnasia, supone incluso alejarse del entorno familiar durante la adolescencia. "A nosotras nos extraen de nuestro núcleo familiar, con 14 años, y estás bajo un régimen de trabajo, de horas de entrenamiento, de prohibiciones, de obligaciones", explica la exgimnasta en la conversación con Gonzo.
Por eso, considera que ese esfuerzo debería quedar reconocido cuando los deportistas abandonan la competición. No se trata únicamente de valorar los resultados conseguidos, sino también de que los años de dedicación tengan alguna equivalencia en su historial laboral. "Que cuando tú cuelgas tus punteras, tus raquetas o tus esquís, tu historial de vida y ese esfuerzo aparezca reflejado de alguna forma en tu vida laboral... y que no te lo recuerden solo las lesiones", reclama.
La falta de cotización puede dejar sin una jubilación digna incluso a quienes han representado a España durante décadas. Gonzo recuerda el caso de un compañero de Fernando Romay que llegó a plantearse devolver su medalla de plata al verse obligado a "rogar" para conseguir una pensión. Y no es el único. En un encuentro previo de la deportista con algunos de los olímpicos que participaron también en Atlanta 1996, históricos como Fermín Cacho o Pedro García Aguado denunciaban la misma situación.
[[H2 y el Dream Team]]
Fernando Romay conoce también las dificultades que pueden aparecer una vez terminada la trayectoria deportiva. El exbaloncestista formó parte de la selección española que alcanzó la final de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984, una generación histórica en la que compartió equipo con Corbalán, Llorente, Solozábal, Margall, Epi, Fernando Arcega, Beirán, Andrés Jiménez, Juan de la Cruz y Fernando Martín.
Pese a los éxitos cosechados por aquel grupo, algunos de sus integrantes no disfrutan hoy de una situación económica precisamente desahogada.
Lola Fernández Ochoa advierte de que la falta de protección no es una cuestión exclusiva de quienes compitieron hace décadas. "El deportista de hoy en día sigue igual, el modelo sigue igual, la Ley del Deporte no ha cambiado", afirma. "El deportista trabaja, ejerce su profesión y nadie cotiza por él. O sea, lo tienes que hacer tú. Digamos que somos falsos autónomos", denuncia.
"Una federación elige al deportista que va a ser del equipo nacional, te dice a qué concentraciones vas a ir, te dice a qué competiciones vas a ir, te dice absolutamente todo, pero luego, descarta el tema de darte de alta como empleador", explica.
La aprobación del Real Decreto ha supuesto un avance, pero Almudena Cid insiste en que todavía hay un grupo importante de deportistas que necesita una respuesta. "Estamos luchando ya por la segunda fase, que realmente es la gorda, la de los que no han cobrado casi dinero. Estamos hablando de deportes que han tenido una beca irrisoria", señala.
"Qué mínimo que estés protegido a nivel de lesiones, una vez retirado, y que estés protegido a nivel social", reclama Almudena.
Lola Fernández Ochoa advierte de que desde la Fundación Blanca reciben testimonios de deportistas que, después de dedicar años a la competición, se encuentran sin recursos. Muchos se retiran alrededor de los 37 años, cuando las personas de su misma generación acumulan ya unos 15 años de experiencia laboral. Para ellos, sin embargo, la incorporación al mercado de trabajo resulta mucho más complicada. "Y ya nadie te da oportunidades", lamenta.
"Al deportista hay que cuidarle, pero hay que cuidarle de verdad", insiste.