Denuncia ciudadana
Valdoviño, el pueblo de A Coruña donde las ratas llegan a todas partes: "Nos preocupa que entren en casa"
El contexto Los vecinos de esta localidad ubicada en la comarca de Ferrol no pueden más con la plaga de roedores, que campan a sus anchas. "Eliminarlas no es sencillo, rápido ni imediato", reconoce el alcalde, que contrata dos limpiezas mensuales sin éxito.

Resumen IA supervisado
Galicia, conocida por sus paisajes y su gente, enfrenta un problema en Valdoviño, un municipio de la comarca de Ferrol, A Coruña, donde las ratas han invadido el área. Los vecinos, junto con el Ayuntamiento, buscan soluciones ante la descarada presencia de estos roedores, que incluso se asoman a las ventanas para pedir comida. Elena, una residente, sugiere crear una plataforma de cemento para los contenedores de basura. Las ratas encuentran refugio en las zonas húmedas del municipio, que cuenta con ríos y lagunas. Mientras tanto, el Ayuntamiento realiza limpiezas mensuales, pero los exterminadores advierten que las ratas se vuelven más resistentes, complicando su erradicación.
* Resumen supervisado por periodistas.
Galicia es un paraíso. El verde de sus campos, sus gentes, sus paisajes en general... aunque hay un pequeño municipio donde la convivencia se está haciendo algo difícil. En Valdoviño las ratas campas a sus anchas sin que los vecinos puedan hacer nada. Ni ellos ni el Ayuntamiento.
La colonia que ha ocupado el municipio, ubicado en la comarca de Ferrol, A Coruña, es tan descarada que incluso se asoman a las ventanas de los vecinos para pedir la merienda. Con muy poco miedo y las calles en su poder, las ratas conviven con vecinos, pero estos reclaman una solución ya.
"Cruzan por los campos, se meten para casa, cada vez que que vamos a tirar la basura saltan", cuenta Elena, una vecina de Valdovino, que además afirma que tiene que mantener las puertas de su vivienda cerradas porque las ratas llegan a todas partes. "Vemos que hay una solución: crear una plataforma de cemento para colocar las basuras y moverla de sitio donde no haya tanto campo", comenta.
Precisamente, en esos contenedores de basura ponen sus nidos y en las zonas húmedas es donde más les gusta estar. Valdoviño, además, tiene ríos y una laguna perfecta para estos descarados roedores. De ahí que María, otra vecina del pueblo, tenga su jardín lleno de madrigueras. "Vienes por aquí y te cruzas con una rata como un conejo", dice resignada. "Nos preocupa que entren en casa, yo en mi caso tengo un niño pequeño", agrega.
"Las tengo pánico"
Mónica, por su parte, ya ha tenido que ir al taller porque se comieron los cables del motor de su coche. Porque todo son problemas con las ratas, que se reproducen más cuando hace calor y el aumento de residuos que deja el turismo veraniego les sirve de reclamo.
"Las tengo pánico", asegura otra vecina, a la vez que la dependienta de una tienda de comestibles reconoce que le producen "nerviosismo". Porque nunca sabes cuándo te las vas a cruzar.
Todo ello pese a que desde el Ayuntamiento contratan cada mes hasta dos limpiezas que no parecen suficientes. "Hemos trasladado contenedores y hecho obras complementarias para ponerlos sobre base dura", reconoce el alcalde del municpio, el socialista Alberto González.
Por su parte, los exterminadores ya han advertido que cada vez se hacen más resistentes. "No es sencillo, rápido ni imediato", dice el primer edil en referencia a su erradicación. Además, que los gatos cada vez sean más domésticos no ayuda a su desaparición.