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Denuncia el desamparo que sufren los deportistas retirados

"Tenía una caja que ponía 'medallas de los cojones'": Lola Fernández Ochoa habla del suicidio de su hermana Blanca

Lola Fernández Ochoa recuerda en Salvados cómo nació la Fundación Blanca tras la muerte de su hermana y denuncia la falta de apoyo psicológico y profesional que afrontan los deportistas cuando se retiran.

"Nació tras el suicidio de mi hermana, pensamos que había que hacer algo bonito de algo tan duro": Lola Fernández Ochoa, sobre la Fundación Blanca

La Fundación Blanca que puso en marcha la exesquiadora Lola Fernández Ochoa tras el suicidio de su hermana Blanca, busca acompañar a los deportistas profesionales en su retirada. Por desgracia, se sienten a menudo desamparados en muchos sentidos tras acabarse este primer tramo de su vida profesional, tal y como han denunciado Almudena Cid, la propia Lola, Fernando Romay y otros exolímpicos en este programa de Salvados.

🡆 José María García: "Hace unos meses, Blanca Fernández Ochoa fue a la Federación a pedir trabajo porque estaba en una situación terrible"

Además de en el aspecto económico -Almudena Cid, Lola y muchos otros están luchando porque puedan cotizar durante los años en activo- su despedida de la élite deportiva les golpea fuertemente en el terreno emocional. Después de dedicar años de su vida a entrenar y competir, muchos se encuentran sin una estructura que les ayude a afrontar el cambio, tanto desde el punto de vista psicológico como laboral.

La pérdida que llevó a la familia Fernández Ochoa a buscar una manera de transformar una experiencia tan dolorosa en una herramienta de ayuda para otras personas. Tras conocerse lo sucedido con Blanca, numerosos deportistas se pusieron en contacto con ella para compartir experiencias personales que hasta entonces habían mantenido en silencio. "No sabes la cantidad de deportistas que me llamaban y me decían que ellos lo habían intentado pero que no habían tenido el valor de hacerlo", recuerda.

Almudena Cid: "La retirada no es un final, es el principio de otra parte de tu vida"

"El deportista vive una crisis de identidad cuando se retira", señala también Almudena Cid, que disputó cuatro finales olímpicas con la gimnasia rítmica española. "Cree que en la retirada se va todo su ser. Y es mentira, no es real", insiste. "La retirada no es un final, es el principio de otra parte de tu vida", añade.

Pero en esa situación, es difícil verlo desde ese punto de vista. De ahí la importancia de contar con recursos como el PROAD, los programas de atención al deportista y la Fundación Blanca. Espacios en los que los atletas puedan expresar lo que sienten y solicitar ayuda cuando la necesiten.

Fernando Romay compara la vida de los deportistas con una burbuja

Fernando Romay también participa en la conversación y pone el acento en la estructura que rodea a los deportistas durante su etapa profesional. El exbaloncestista describe los centros de alto rendimiento como una burbuja en la que los atletas tienen prácticamente todos los aspectos de su vida organizados en función de la competición. "Tienen toda su vida dirigida, tienen entrenadores, tienen médicos, tienen fisioterapeutas", explica. "Tal como tienen asistentes técnicos, asistentes físicos, asistentes médicos, de todo tipo, también tendrían que tener asistentes que les integrasen en la sociedad", resume.

"El deportista, una vez que te retiras, al día siguiente no tienes nada, no tienes paro, no tienes nada", afirma Blanca por su parte. Por eso, reclama que las federaciones no limiten la atención psicológica a mejorar el rendimiento de los deportistas mientras siguen compitiendo. "Faltan talleres, falta esa figura que te ayude a integrarte en esa sociedad civil".

Las "medallas de los cojones" de Blanca Fernández Ochoa

Durante el programa, Lola comparte una anécdota que le llamó especialmente la atención mientras trabajaba en los documentales impulsados por la fundación. Al terminar las entrevistas, preguntaba a los deportistas dónde conservaban sus medallas olímpicas. La respuesta era prácticamente siempre la misma: guardadas en un cajón o en una caja.

También ocurría con las de su hermana. "Tenía una caja de cartón que ponía: 'Medallas de los cojones'", cuenta. Lola conserva incluso el trozo de cartón con aquella inscripción, que decidió enmarcar y guardar en su casa.

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