Gazpachos de medidas
Un ómnibus del Gobierno se estrella otra vez: la primera derrota de 2026 recuerda sus problemas de siempre con Junts y el PP
Las consecuencias Desde hace años, el Gobierno tropieza con los ómnibus: cada vez que mezcla medidas populares con otras polémicas, Junts y el PP bloquean decretos sociales, dejando claro que sin negociar y separar cada medida, los ciudadanos acaban pagando el precio.

El Congreso frenó este martes una de las primeras grandes medidas sociales del Gobierno en 2026. El 'no' de Junts y del PP al decreto ómnibus no es solo un voto: significa que las pensiones no subirán, el Ingreso Mínimo Vital queda bloqueado, se podrán desahuciar familias vulnerables, cortar la luz o el agua y las víctimas de la DANA o de los incendios no recibirán ayudas.
El Ejecutivo confiaba en que el peso de los pensionistas inclinara la balanza… pero no ha colado. Los ciudadanos, los más vulnerables, los pensionistas, no son rehenes de un paquete de medidas que mezcla lo que gusta con lo que no. Y el Gobierno, hasta ahora, no parece dispuesto a ceder ni a trocear sus decretos, a pesar de los antecedentes.
Enero, mes de los ómnibus
Desde que empezó la legislatura, enero se ha convertido en el mes del 'totum revolutum': decretos que mezclan medidas populares con otras polémicas, obligando a la oposición a retratarse. Tanto Junts como el PP ya demostraron hace un año que son capaces de votar con la ultraderecha si no se presentan por separado pensiones y escudo social. Avisaron… y cumplieron.
Lo que pasó después duró poco: en solo siete días los tres rectificaron. Los populares votaron a favor de lo que hasta entonces habían marcado como líneas rojas —como la cesión de un palacete al PNV—; el Gobierno presentó el decreto social por separado, reduciendo las medidas de 80 a 29, exactamente lo que ahora Junts sigue pidiendo; y los de Puigdemont cedieron en exigencias tras la negociación. Si hasta ahora el Gobierno ha conseguido sacar adelante sus medidas, ha sido siempre negociando con Junts.
Hace dos años, el Ejecutivo ya se la jugó con este formato, cuando intentó tramitar un decreto sobre reformas judiciales que incluía modificar un artículo de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Junts alertó de que eso "ponía en peligro la amnistía" y amenazó con tumbarlo. El Gobierno tuvo que negociar hasta el último segundo y acabó eliminando el punto polémico. Gracias a eso, el decreto salió adelante por la mínima, con los siete diputados de Junts ausentándose de la votación
Nuevo año, misma historia
Este martes, el Gobierno volvió a intentarlo separando la revalorización de pensiones, pero PP, Vox y Junts se mantuvieron en su negativa. La portavoz del PP, Ester Muñoz, llegó a decir que la medida ayuda a "mantener ocupaciones ilegales", mientras Junts presentaba su propia propuesta para proteger el poder adquisitivo de las pensiones y dejaba claro que no apoyaría al Ejecutivo.
Aun así, el Gobierno logró sacar adelante la prórroga de las bonificaciones al transporte público, gracias a la abstención del PP y al apoyo de Junts, aunque estos últimos criticaron el decreto y lo calificaron de "cínico". La medida se aprobó con 179 votos a favor, 32 en contra y 137 abstenciones.
El ministro Félix Bolaños defendió la iniciativa en el Pleno, insistiendo en que la política social del Gobierno busca "no dejar a nadie atrás", y aseguró que los datos respaldan las políticas económicas del Ejecutivo. Ni él ni el presidente Pedro Sánchez hicieron declaraciones antes de la votación, entrando directamente al hemiciclo para participar en el debate.
Con esta derrota, el Gobierno arranca 2026 con un aviso claro: sus grandes medidas sociales no saldrán adelante si siguen empaquetando todo en un solo decreto y si no negocian con Junts. Enero queda marcado como el mes en que los ómnibus del Ejecutivo se estrellaron contra la realidad, y donde los pensionistas y ciudadanos vulnerables recordaron que no son piezas de cambio político.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.