Entrevista en La Roca
La denuncia de una víctima de accidente ferroviario que ha estado 16 años sin cobrar la indemnización: "Ni me avisaron del juicio"
Ana iba en un tren en 2010 cuando un camión impactó contra el vagón en el que viajaba en Carmonita, Badajoz. El duro testimonio sobre cómo vivió ese momento y las secuelas que le ha dejado, en el vídeo.

Ana sobrevivió al accidente de Carmonita en Badajoz en 2010, en el que murieron dos personas. La mujer, que iba en un tren de apenas tres vagones con poco más de 10 pasajeros, padeció varias lesiones y la Policía Judicial le comentó en ese momento que habría un juicio para esclarecer el accidente y que las víctimas recibirían indemnizaciones. Sin embargo, la mujer ha tenido que esperar 16 años para recibir 500 euros, una cantidad que, además, le parece insuficiente.
"Con 500 euros no puedo ni pagarme la terapia", ha lamentado, al tiempo que ha señalado que "es muy significativo el poco valor que tiene todo lo que se sufre". "Por lo menos, alguien podría haberme preguntado que cómo estoy pasado el tiempo", ha expresado Ana.
"Creí que era un atentado y que me moría"
Además, la víctima del accidente ferroviario de Carmonita ha contado cómo vivió el terrible momento: "Llega el camión que impacta con el vagón en el que yo estoy, salgo despedida de mi asiento y me golpeo contra otros asientos". "Dentro del vagón tú mirabas y era todo hierro, todo asiento torcido, ventanas rotas, cristales por el suelo, barro y pensaba que era un atentado y que me moría. Hubo un momento de silencio y se empezaron a escuchar gritos", ha recordado.
En ese momento, les pidieron que salieran del tren "porque olía mucho a gasolina". "Salimos por un hueco y es verdad que en ese momento no sentí nada más que los nervios y la tensión, pero al día siguiente me dolía todo el cuerpo y me empezaron a salir hematomas por todo el cuerpo", ha relatado, al tiempo que ha subrayado que la Policía Judicial le dijo que se hiciera "fotografías de los hematomas con la fecha" para cuando llamase el forense. "Esa es la última noticia que tuve", ha criticado.
En la actualidad, lo primero que escuchamos cuando hay un accidente es que las víctimas reciben asistencia psicológica, pero las víctimas de este accidente no la tuvieron, según Ana, pese a que fueron al hospital con la Policía Judicial y la forense. Ahí se acabó todo para las víctimas y Ana se tuvo que buscar el psicólogo por su cuenta.
No la llamaron para el juicio
En 2023, hubo un juicio, como lo hay siempre después de cada accidente, y la víctima del accidente tenía derecho a personarse en él, pero ella lo conoció por la prensa y cuando el juicio ya había pasado. "La Policía Judicial sí que me informó de que dijese qué se me había perdido, qué me había pasado y me dijo que en base a eso tendríamos una indemnización", ha manifestado, a lo que ha añadido que ella preguntó que si no había nadie que defendiera sus daños psicológicos, ya que no pudo volver a montarse "en un tren hasta cuatro años después". "A día de hoy me cuesta mucho trabajo no asustarme cuando de repente estás en el metro y hay una vibración fuerte", ha destacado.
Además, la mujer ha denunciado que no recibió ninguna llamada para saber "cuándo era el juicio o qué tendría que hacer". "No sabía nada. He llamado al juzgado de Mérida no sé cuántas veces y me decían que no se había celebrado porque el archivo era muy grande y cuando me enteré de que había un juicio, ya había pasado y no pude hacer nada. Nadie me avisó y no he tenido la oportunidad ni siquiera de estar", ha expresado.
En La Roca, hemos hablado con el Ministerio de Transportes, aunque no han respondido a nuestras preguntas. También hemos querido hablar con ANAVA, con la Asociación de Abogados de Víctimas de Accidentes. Según ellos, dejaciones como estas son muy habituales y los plazos se dilatan siempre más de 10 años. En este caso, además, ha habido una negligencia, ya que la víctima ha perdido su derecho a la tutela judicial efectiva, un derecho recogido en la Constitución.
También hemos hablado con el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura y allí nos han contado que Ana figura como víctima, algo que ocurre porque aunque la dejaran al margen, los forenses mandan los partes de lesiones a la justicia. Además, reconocen que el juzgado debería haberle ofrecido personarse en el juicio, pero no entienden por qué no ocurrió.
Finalmente, en los pocos días que han pasado desde que hemos grabado estas declaraciones y hemos pedido su versión a la justicia extremeña, a Ana le acaban de ingresar el dinero de la indemnización. Han pasado casi 16 años, pero lo han hecho justo ahora, después del reportaje de La Roca.
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