Los matones del ICE
Armando relata el infierno que vivió tras ser arrestado por el ICE en Minneapolis: "Es inhumano. Nos tratan peor que animales"
Armando —nombre ficticio— pasó más de una semana detenido por el ICE pese a tener sus papeles en regla. En ese tiempo fue trasladado desde Minneapolis a Texas denuncia que les mantenían "con hambre y con sed".

Resumen IA supervisado
Armando, un nombre ficticio para proteger su identidad, ha compartido su experiencia como víctima del ICE en una entrevista con El Objetivo. A pesar de vivir legalmente en Minneapolis, fue detenido por agentes del ICE que irrumpieron en su casa una mañana. Aunque presentó su documentación, fue esposado y llevado a un edificio cerca del aeropuerto, donde permaneció en condiciones precarias antes de ser trasladado a El Paso, Texas. Durante el traslado, los detenidos estaban encadenados y se les negaba agua. Posteriormente, fue llevado a Houston, donde permaneció en celdas frías conocidas como "hieleras". Finalmente, fue liberado y pudo reunirse con su familia, aunque lamenta que otros no corrieron con la misma suerte.
* Resumen supervisado por periodistas.
Armando —nombre ficticio para proteger su identidad— ha sido una de las víctimas del ICE. Lleva años viviendo en Minneapolis, tiene una familia, trabajo y papeles en regla, pero todo eso no le libró de ser detenido por los matones de Trump.
Ha contado a El Objetivo cómo fue el proceso desde su detención, que ha calificado de "inhumano".
El ICE llegó una mañana a su casa y empezó a aporrear la puerta. Cuando Armando salió entregó su documentación, pero igualmente fue detenido. "Nunca imaginé que fueran a tocar mi puerta", ha declarado a El Objetivo.
Fue esposado y llevado a un edificio junto al aeropuerto, donde permaneció en una celda con otras "30 o 40 personas y un solo baño". Según ha relatado Armando, allí pudo llamar a su mujer para avisarla de dónde estaba, pero justo al colgar le dijeron que iba a ser trasladado a El Paso (Texas).
"Nos llevan a un autobús, siempre encadenados. Nos ponen esposas y cadenas en las muñecas y los tobillos", ha explicado. En ese tiempo, ha contado que pedían agua y los agentes se lo negaban. "Nos decían: 'No, todavía no'. Es inhumano totalmente. Peor que animales. Con hambre, con sed...", ha afirmado.
Pasó un tiempo en otra celda, sin una cama en la que dormir, y más tarde fue llevado a Houston (Texas). De nuevo, ha descrito las condiciones como "terribles", ya que el autobús no estaba acondicionado y pasaron doce horas hasta llegar a la ciudad.
"Allí nos llevan a una celda que llaman las hieleras, porque son frías todo el tiempo. Estuve siete días que se me hacían eternos", ha relatado. Finalmente fue liberado y pudo reunirse con su familia, aunque ha lamentado que no todos han tenido esa suerte.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.