Tras varias reactivaciones
El viento y la orografía en Fasgar (León) llevan a la extenuación a efectivos y vecinos tras 21 días de llamas
Sí, pero Los trabajos de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) de Tabuyo para hacer un cortafuegos han funcionado. Además, la humedad y el descenso de las temperaturas hacen ver la luz al final del túnel.

Resumen IA supervisado
Los equipos de extinción y los vecinos de Fasgar, en León, están exhaustos tras 21 días luchando contra un incendio que sigue reactivándose debido al viento. Las noches son especialmente complicadas, con rachas de hasta 70 km/h, lo que dificulta aún más el trabajo de los efectivos. La orografía del terreno, a 1.800 metros de altura y escarpada, complica las labores de extinción. Sin embargo, los esfuerzos de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) para crear cortafuegos han sido efectivos, gracias también a la humedad y al descenso de las temperaturas, aunque la situación sigue siendo crítica.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los equipos de extinción no pueden más. Tampoco los vecinos los vecinos de Fasgar (León). Ambos han sufrido varias reactivaciones de las llamas en un incendio que los tiene en jaque desde hace ya 21 días. Una situación provocada por el viento que les hace pasar los días en vilo. laSextaha estado con ellos y aseguran que, sin duda, lo más complicado son las noches.
Y es que las rachas de viento, que la última noche han llegado a los 70 kilómetros por hora, llevan a los efectivos de cabeza desde el primer día.
Por eso, no lo pierden de vista, como tampoco lo hacen respecto a la orografía del terreno que tampoco ayuda a las labores de extinción. A 1.800 metros de altura y a una zona escarpada es difícil llegar, y por tanto, también lo es apagar el fuego.
Eso sí, los trabajos de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) de Tabuyo para hacer un cortafuegos han funcionado. Ayudados también por la humedad que ha jugado a favor, así como el descenso de las temperaturas.
Y menos mal, porque en las imágenes sobre estas líneas se puede observar la virulencia de las llamas, la cual no cesa desde el pasado ocho de agosto. Una situación que les lleva a la extenuación, pues ya no pueden más. Llevan 21 días con sus respectivas noches preocupados.