Cierre de fiestas
Se acabó lo que se daba: la Navidad llega a su fin y la rutina llama a la puerta
Las dos caras Las calles vuelven a la normalidad tras días de bullicio, compras y comidas interminables. Mientras algunos lamentan que las fiestas terminen tan pronto, otros celebran poder volver a su rutina de siempre.

El 6 de enero marca oficialmente el final de las Navidades, y según a quien le preguntes, eso puede ser una mala o una buenísima noticia. Para muchos, se acaban unas vacaciones llenas de reencuentros, regalos, comilonas y excesos, mientras que para otros volver a la rutina significa, por fin, acabar con compromisos absurdos.
Solo de pensarlo, algunas reacciones son inevitables: una señora confiesa entre risas nerviosas que lo que más le preocupa es "el madrugón". Mientras tanto, una chica no puede ocultar su entusiasmo: "Me encanta la Navidad, ojalá fuera eterna", aunque sabe que la realidad no es tan amable.
Porque sí, mañana muchos tendrán que reincorporarse al trabajo, aunque siempre hay excepciones. Un señor explica que su vuelta será el 12… bueno, realmente el 9, pero "es viernes", lo que suaviza un poco la mala noticia.
Los más jóvenes también tienen sentimientos encontrados: una niña suspira porque "el cole es muy aburrido", y una universitaria admite que volver a las clases le da "mucha pereza". Pero la edad no siempre define la ilusión: hay quien disfruta estas fechas al máximo. Una señora resume la filosofía de muchos adultos: "Más fiesta, más vacaciones, más vivir y comer y beber".
Y es que para los jóvenes adultos, la Navidad también tiene su encanto: uno de ellos destaca que lo mejor es "estar todos los días con mis amigos, saliendo por ahí", mientras otro se confiesa fanático de la gastronomía navideña: "A mí me encanta la comida: gambas, cigalas… uy, y la Estrella Galicia".
Pero no todos son fans de estas fechas. Algunas personas confiesan que las aglomeraciones y el exceso de gente les pasan factura: una señora asegura que "el bullicio, el exceso de gente en cualquier lugar… ¡Me cansa!", mientras un señor resume su experiencia con un lacónico "es un rollo: comer, comer y gastar".
Después de los excesos, algunos esperan con ganas volver a la rutina. Una persona comenta: "Estoy deseando que se termine para comer normal; hoy empecé con parrillada de verduras y agua", mientras otra añade que "a veces también es bueno desconectar de la familia".
Al final, está claro que cada uno elige cómo ver el vaso: medio lleno o medio vacío. La clave es disfrutar siempre y ser feliz, vacaciones o no, como resume una señora: "Pasarlo bien, lo mejor posible, estando de vacaciones o no".
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