Trágico accidente
Las dudas del accidente de tren en Toledo: el Gobierno apunta a un fallo humano tras una avería en el sistema LZB
Los detalles Sobre las causas, sobre lo que ha pasado, hay pocos datos confirmados. El Gobierno ha dicho, casi desde el primer minuto, que ha sido un fallo humano, pero los sistemas técnicos también están para que, cuando hay un fallo humano, el sistema bloquee esa orden errónea.

Resumen IA supervisado
El accidente ferroviario entre Mora y Urda (Toledo) involucró a un AVE de Renfe que colisionó con un tren Iryo, causando el descarrilamiento de varios vagones. Las primeras investigaciones apuntan a un error humano, ya que un operario permitió la marcha del AVE pese a un semáforo en rojo, tras un fallo en el sistema LZB que obligó a detener varios trenes. Expertos señalan que el sistema LZB, en proceso de actualización a uno más moderno, pudo haber influido y advierten que es prematuro atribuir la causa a un solo factor. El choque ha dejado decenas de muertos y ha interrumpido la línea Madrid-Andalucía.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los primeros indicios del accidente ferroviario entre Mora y Urda (Toledo) ocurrido poco antes de las 09:00 horas, en el que un AVE de Renfe ha alcanzado a un tren Iryo por detrás causando el descarrilamiento de dos vagones de este último, apuntan a un error humano.
Así lo han transmitido fuentes al más alto nivel del Gobierno a laSexta. Según han explicado, todo ocurrió después de que se diese la orden de paralizar la marcha de todos los trenes tras un fallo en el sistema, concretamente una avería en el sistema LZB, de frenado automático. Según expertos, cuando este sistema falla, el control pasa a modo manual y se toma el control desde la sala de coordinación de Atocha.
Al fallar este sistema, se tuvieron que parar ocho trenes por seguridad. Tras solucionarse la avería, se aprobó la reanudación de la marcha. Sin embargo, por motivos que se desconocen, el tren Iryo no pudo reanudarla.
Al notificar este problema, se activó el semáforo rojo para que ningún tren pudiese ir por dicha vía. Por motivos que se desconocen, un operario autorizó la marcha del AVE para que pudiese seguir circulando antes de tiempo, pese a la señal roja. Una situación que el Ejecutivo califica de fallo humano "incomprensible".
Las dudas que plantean los expertos
La mirada de los investigadores está puesta en la cabina de conducción y en el motivo que llevo al maquinista del AVE a proseguir la marcha y a colisionar con el tren Iryo.
Los expertos plantean muchas incógnitas. La primera, la velocidad del AVE. Según las primeras investigaciones, iba a 100 kilómetros por hora durante unos diez minutos. Otro punto que critican los expertos es que el sistema LZB era antiguo y se estaba cambiando a uno más moderno, denominado EMRTS. La moviola de la sala de coordinación puede ser clave, ya que el disco duro recogería las conversaciones en esa sala de coordinación.
El ingeniero industrial César Franco ha explicado en Al Rojo Vivo que es "precipitado" apuntar a una causa preliminar de forma tan rápida porque para un accidente de estas dimensiones tiene que haber una serie de fallos "en cascada".
"Puede haber habido un fallo humano, pero no depende solo de un fallo humano. El maquinista puede actuar, otra cosa es si el maquinista tenía tiempo o no para accionar ese freno", explica, mencionando precisamente el sistema LZB, que "permite forzar el sistema de frenado automático".
Varios vagones han caído en un terraplén
Tanto personal de Adif como de Renfe se han desplazado al lugar del accidente, que ha obligado a interrumpir la circulación de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Renfe ha habilitado ya cambios y anulaciones de billetes para los pasajeros que se vean afectados por el corte de la línea.

Adif ha precisado que la "incidencia" ha ocurrido entre Mora y Orgaz y Urda (Toledo), en el punto kilométrico 118, entre un tren de Renfe y otro de la compañía Iryo que cubrían el trayecto Madrid-Sevilla.
El choque ha provocado que varios vagones de la cola del Iryo descarrilen y caigan por un terraplén. Los servicios de emergencias trabajan para rescatar a pasajeros. Hay decenas de muertos.
Un ingeniero industrial advierte que es "pronto" para plantear una hipótesis
Ante la hipótesis planteada por el Gobierno, el ingeniero industrial César Franco ha advertido que a él le parece muy pronto para apuntar solo a una. "Estamos hablando de un accidente que ha ocurrido hace pocas horas", ha recordado, señalando que todavía no se conocen todos los datos de los vehículos de circulación ni los datos de cómo han respondido los sistemas de seguridad.
Por tanto, ha reiterado que le parece pronto para apuntar a una hipótesis por encima del resto. "El sistema ferroviario tiene muchos sistemas de control. Para llegar a un accidente de esta dimensión, tienen que fallar varias cosas en cascada", ha asegurado.
Un testigo describe un "choque fortísimo" en Urda entre el AVE y el Iryo
Un testigo ha descrito el "choque fortísimo" entre el AVE y el Iryo, cuyo fuselaje "saltó por los aires", después de que ambos trenes colisionaran en la estación de Urda (Toledo).
El comunicador Miguel Ángel Pérez Laguna ha relatado en 'Capital Radio' que iba en uno de los últimos vagones del AVE y sintió el golpe como si lo tuviera "delante". "El golpe ha sido fortísimo", ha apuntado, para indicar después que el fuselaje del Iryo "salió despedido" de "un lado a otro".