Un juez federal de Nueva York ha desestimado el caso penal contra el multimillonario estadounidense Jeffrey Epstein en el que se le acusaba de tráfico sexual de menores tras su fallecimiento en su celda el pasado 10 de agosto. Según las autoridades, su muerte fue el resultado de un suicidio por ahorcamiento.

El juez Richard Berman decidió cerrar el caso en una acción considerada como una mera formalidad debido al fallecimiento del acusado. Epstein estado vinculado con importantes personalidades del país, como el presidente Donald Trump o el exmandatario Bill Clinton.

La decisión fue tomada dos días después de la petición de los abogados de defensa de Epstein. Los letrados solicitaron al juez del caso que investigara las circunstancias de su muerte tras dudar de las conclusiones del médico forense de Nueva York. Las pesquisas apuntaban que el multimillonario se ahorcó con una sábana en su celda.

Uno de los letrados, Martin Weinberg, afirmó en un comunicado al medio CNBC que "no interpreta la decisión del juez Berman como un rechazo de la petición" de investigar tanto las circunstancias de la muerte de Epstein como las "horribles condiciones" del Centro Correccional de Manhattan, donde esperaba el inicio de su juicio.

La Fiscalía se opuso a la posibilidad de que Berman llevara a cabo una investigación sobre el fallecimiento de Epstein. También apuntaron que el incidente ya es parte de una investigación jurada, además de estar siendo analizada por el Departamento de Justicia de EE.UU.

Otro de los abogados del magnate, Reid Weingarten, explicó al juez durante una vista el pasado 27 de agosto que las lesiones de Epstein son "más coherentes con un asalto que con un suicidio", que citó a expertos médicos del equipo de defensa. "Queremos que el tribunal nos ayude a averiguar qué pasó", exigió el abogado de Epstein.

El maganate fue detenido el pasado 6 de julio tras aterrizar en Nueva Jersey acusado de tráfico sexual de menores, cargos parecidos a los que afrontó hace una década en Florida y que sorteó con un acuerdo con la Fiscalía. El millonario estaba encerrado sin fianza en una penitenciaría de Nueva York a la espera de juicio.

El 23 de julio, Jeffrey Epstein intentó quitarse la vida, un 'objetivo' que cumplió el 10 de agosto. Aunque el forense confirmó el suicidio como causa de la muerte, el hecho de que no estuviese sometido a vigilancia tras el primer intento generó múltiples teorías dadas las influyentes amistades del millonario, entre ellas el príncipe Andrés de Inglaterra.