Investigación del accidente
Iryo niega que el tren alcanzado por un AVE en Toledo estuviera parado por tener un problema propio
Los detalles Según fuentes de la compañía, la maquinista pidió a las 8:38 horas, diez minutos antes del accidente, retomar la marcha tras la caída del sistema LZB producida a las 8:30 horas.

Resumen IA supervisado
Iryo ha negado que el accidente en Toledo con un tren de Renfe se debiera a un problema técnico. Según la compañía, el tren esperaba confirmación para reanudar la marcha tras una caída del sistema LZB, que ocurrió a las 8:30 horas en la línea Madrid-Sevilla. A las 8:38 horas, la maquinista pidió permiso para continuar, pero no lo recibió. Diez minutos después, el tren de Renfe colisionó por detrás. El ingeniero César Franco explicó que el sistema LZB frena automáticamente si detecta un tren detenido. Gobierno y Adif apuntan a un error humano en el control tras el fallo técnico. Iryo defiende la actuación de su maquinista.
* Resumen supervisado por periodistas.
Iryo ha negado este miércoles que el que fue alcanzado por otro de Alta Velocidad de Renfe en Toledo estuviera parado en las vías por un problema técnico propio. Según han expresado fuentes de la compañía, el tren estaba esperando confirmación para reanudar la marcha tras una caída del sistema LZB cuando se produjo el accidente sin haber recibido respuesta.
Según han explicado, a las 8:30 horas se produjo una caída del sistema (LZB) en la línea Madrid-Sevilla y el tren pasó a una velocidad "más baja con el sistema alternativo ASFA, hasta que encuentran una señal blanca y paran para notificarlo al centro de control".
"A las 8:38 horas, la maquinista pregunta al centro de control qué hacer", han relatado, insistiendo en que "le pide permiso para reanudar la marcha", descartando que "Iryo tuviera un problema".
A las 8:48 horas, diez minutos después de haber contactado con el centro de control, "les embiste el tren de Renfe por detrás", han apostillado.
Tal como ha explicado el ingeniero industrial César Franco, en Al Rojo Vivo, el sistema LZB se encarga del frenado automático de los trenes. Según ha declarado, "detecta si hay un vehículo detenido que está ocupando el cantón adelante y de forma automática, aunque pasara cualquier cosa al maquinista, si el maquinista no reacciona, el sistema frena".
Aunque todavía queda mucha investigación por delante, tanto el Gobierno como Adif apuntan a un error humano en el centro de control, que se habría producido tras el fallo técnico del LZB.
En este sentido, el ministro de Transportes, Óscar Puentes, ha afirmado que el centro de control de Adif tomó la decisión de reanudar la marcha "con un tren detenido y una señal roja a la entrada de la estación Urda", tachando la decisión de "inexplicable". "Esa es la decisión que se toma desde el centro de control y es el origen del accidente", ha asegurado el ministro.