El próximo viernes, 26 de noviembre, se celebra el día conocido como Black Friday. Todos los escaparates están llenos de descuentos, ofertas y precios que parecen irresistibles. De esa manera, las grandes empresas empujan al consumidor a comprar de manera compulsiva y masiva; incitando al cliente a un consumo no responsable. Es por eso que diferentes grupos ecologistas, ONGs y pequeñas empresas han optado por crear y llevar a cabo otra alternativa: el Green Friday. El objetivo es propiciar un consumo ético y responsable.

Por ser el día de más consumo de todo el año, el Black Friday se ha convertido en una de las campañas que más afecta a nuestro planeta. Así lo asegura a lasexta.com Gema Gómez, directora de Slow Fashion Next, una plataforma de formación y consultoría en moda y sostenibilidad. La experta afirma que ese sobreconsumo está llevando al planeta a la ''deforestación'' y al ''uso de unos recursos naturales que no nos podemos permitir'', ya que para producir 250 gramos de una camiseta se necesitan 2700 litros de agua, lo que bebe una persona en tres años, argumenta.

Además, cada vez son más las personas que hacen compras por internet. Eso hace que el transporte de productos sea continuo y las emisiones de CO2 aumenten significativamente, afectando directamente a la calidad del aire. Gomez explica que, de toda la ropa que se compra en el Black Friday, el 50% se devuelve, por lo que las emisiones de dióxido de carbono se incrementan aún más.

¿Qué es el Green Friday?

El Green Friday surge en 2015 como alternativa al Black Friday. Fue impulsada por representantes de la Comisión Europea y las organizaciones ECODES, WWF y Ecoserveis. El objetivo, según el Ministerio de Transición Ecológica, no es desactivar las compras, sino fomentar un consumo responsable.

Los promotores de la iniciativa buscan generar un cambio en las costumbres de los consumidores y fomentar el consumo verde. Ofreciendo así otras alternativas de compra más responsables con el medio ambiente.

El Ministerio afirma que en 2016 más de 200 comercios supuestamente sostenibles se sumaron a la campaña, ofreciendo descuentos de hasta el 40% en alimentación, moda, cosmética y decoración entre otros.

Cómo celebrar el Green Friday

Según la cooperativa Sinplástico, la primera tienda de productos sin plástico de España, hay dos maneras de celebrar el 'Green Friday'. Por un lado, como acto de resistencia al consumismo, empujan a los usuarios a no caer en la trampa de las empresas y a no comprar nada este día.

Por otro lado, proponen una compra responsable. Es decir, en caso de necesitar algún producto, plantean efectuar esa compra a marcas responsables y sostenibles. Siempre y cuando ofrezcan productos que cuiden el medio ambiente y respeten a las personas.

¿Es suficiente el consumo responsable?

Que la actriz Ana Fernandez haya posado en la alfombra roja de los 40 Music Awards con un vestido de segunda mano no es casualidad. Cada día son más las personas que se dan cuenta de que el consumo masivo daña el Planeta Tierra, tanto por los recursos naturales que se agotan para producir los productos, como por la contaminación que conlleva crear y transportar los mismos.

Por eso, cada vez son más las personas que hablan de la economía circular. El objetivo de este concepto es ''abandonar el modelo tan agresivo de economía lineal de extraer, producir, consumir y tirar en la que estamos inmersos'', explica a este medio Paloma G. López, directora de The Circular Project, proyecto de moda orgánica y responsable hecha en España.

La idea es adoptar otro modelo en el que se utilicen los recursos que ya existen y de esa manera reducir al mínimo la generación de residuos. La especialista propone ''revalorizar todo residuo y que de esa manera se minimicen los tremendos impactos que tiene nuestro sistema productivo en los ecosistemas y en la biodiversidad''.

Tras hablar de todo esto, queda una pregunta en el aire: ¿es el Green Friday suficiente para luchar contra el consumo masivo de productos? Gómez hace hincapié en que esta alternativa no es la solución para cuidar el medio ambiente: ''Si no necesitas una cosa, no tienes por qué comprarte otra''. Propone reparar prendas, intercambiarlas... ''El Green day no deja de ser erróneo porque ese sobreconsumo nunca será sostenible aunque sea Green'', zanja la divulgadora.