Tragedia en Urda
Cronología del accidente ferroviario en Urda (Toledo): 23 minutos, tres fallos encadenados y un choque lleno de incógnitas
El contexto Los audios de las conversaciones entre el centro de control de Adif y los maquinistas conocidos este mismo miércoles demuestran que el AVE recibió la orden de retomar la "marcha normal" y no 'a la vista', una velocidad que permite ver al maquinista si hay un obstáculo en la vía y poder frenar a tiempo.
Los equipos de emergencias trabajan en el lugar del accidente de tren de Urda (Toledo)Resumen IA supervisado
Un trágico accidente de tren en Urda, Toledo, ha dejado al menos 68 fallecidos y decenas de heridos tras la colisión de un tren AVE con un Iryo detenido. El incidente se debió a una serie de fallos técnicos y humanos, comenzando con la caída del sistema de seguridad LZB, que regula la circulación de trenes. Este fallo obligó a detener varios trenes, incluido el AVE, que recibió la orden de retomar la "marcha normal" en lugar de la marcha 'a la vista'. A pesar de que el Iryo seguía detenido, el AVE no fue advertido para reducir su velocidad, lo que provocó la colisión. Las causas del fallo del sistema LZB y las decisiones tomadas están siendo investigadas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Al menos 68 personas han fallecido en el accidente de tren que tuvo lugar este miércoles en Urda, Toledo, un accidente que también ha dejado decenas de heridos después de que un tren AVE chocase contra un Iryo detenido. Durante la larga jornada del miércoles fuimos conociendo los primeros detalles de un choque que encadenó varios fallos, tanto técnicos como humanos.
El primero de esos fallos es la caída del sistema LZB, un mecanismo de seguridad que regula la circulación ordenada de los trenes por tramos de la vía o cantones. Una vez se pierde la transmisión de este sistema, el control pasa a tomarse desde el centro de control de Adif hasta que se resuelve la incidencia. Hasta seis trenes tuvieron que detenerse por este fallo, ocurrido alrededor de las 8:30 horas.
Seis minutos después, a las 8:36 horas, el tren AVE recibe la orden del centro de control de retomar la "marcha normal", una velocidad a la que no tendría que moverse en ese momento, sino a lo que se conoce como marcha 'a la vista'. Esta velocidad permite al maquinista poder frenar a tiempo en caso de ver algún obstáculo en la vía. Tras recorrer 25 kilómetros, el tren AVE chocó con el Iryo a las 8:53 horas.

En los audios de las conversaciones entre el centro de control de Adif y los maquinistas conocidos este mismo miércoles también escuchamos al centro de control decir al tren Iryo 6076 decirle que "reanude la marcha al amparo del BSL con marcha normal". significa que podía volver a circular aunque bajo las condiciones y garantías de seguridad que establece el sistema de bloqueo Bloqueo de Señalización Lateral, que está formado por señales situadas junto a la vía. La maquinista informa que se pondrá en marcha cuando "acabe el diferímetro" (un temporizador). Es decir, que no será una acción inmediata.
Poco después se produjo una segunda llamada en la que la maquinista asegura que no le está "permitiendo el tren reiniciar el sistema LZB". "Por eso estoy todavía detenida ante la señal de entrada", añade. La respuesta del centro de control fue "conforme, pues nada, cuando pueda, ¿vale? Y si tiene problemas, nos llama".
El operador avisa entonces a sus compañeros de que "el 6076 está teniendo problemas con el equipo". "Él está con un Meta 40 hasta que se detenga... Tiene un Meta 40, entonces está avanzando hasta que se detenga". Continúa diciendo que "estaba llegando el trayecto con un Meta 40 que continuara en BSL. No hemos cambiado".

La primera llamada al Iryo es a las 8:41 horas, apenas cinco minutos después de que terminase la llamada del tren de Renfe. La segunda, a las 8:48, apenas cinco minutos antes de que se produjese el choque. Se desconoce qué más se habló en el centro de Atocha. Lo único que está claro es que, a pesar de saber que el Iryo seguía parada, no parece que nadie avisase al tren de Renfe que redujese la marcha.
Hay muchas incógnitas que siguen en el aire, como el motivo del fallo del sistema LZB, la orden al AVE de retomar la "marcha normal" en lugar de 'a la vista' o el motivo por el que el tren Iryo no se movió. Todo, ante la inevitable pregunta de si este accidente se pudo haber evitado.