Todos contra uno
'Puñales por la espalda': Julio Martínez dinamita la estrategia de defensa de Zapatero al contradecirle ante el juez
Los detalles El amigo del expresidente se ha sumado así a las puñaladas de este lunes de los directivos de la aerolínea que, en las últimas horas, han dicho que Zapatero se puso en contacto con ellos y que quería cobrar por las gestiones. Hay, claramente, estrategias y un todos contra uno.

Resumen IA supervisado
En el caso Zapatero, las declaraciones de Julio Martínez han intensificado las acusaciones contra el expresidente. Martínez, anteriormente cercano a Zapatero, contradijo sus declaraciones al afirmar que el exmandatario participó y cobró por el rescate de Plus Ultra. Esta acusación se suma a la de los directivos de la aerolínea, quienes también señalaron la implicación de Zapatero en el proceso de rescate. A pesar de que ninguno ha presentado pruebas concretas, las declaraciones coinciden en que Zapatero habría recibido pagos. El expresidente busca anular la causa, mientras las acusaciones siguen sin evidencia documental.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las puñaladas vuelan este martes en el caso Zapatero como en la película 'Puñales por la espalda'. El último en declarar ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha sido el amigo del expresidente del Gobierno Julio Martínez —o con lo que ha contado, igual ya examigo—. Ha contradicho a Zapatero y ha afirmado que el exmandatario participó y cobró por el rescate de Plus Ultra.
Las palabras de Julio Martínez han echado por tierra la defensa de José Luis Rodríguez Zapatero. Ha acusado al expresidente de haber cobrado 530.000 euros por mediar en el rescate de la aerolínea y eso destruye la versión del expresidente porque él siempre negó haber tenido nada que ver con ese rescate. Julio Martínez ha apostado así por la llamada 'Vía Aldama': colaborar con la Justicia para intentar no pisar la cárcel. La consecuencia es muy sencilla de entender: ahora el que tiene un futuro judicial más oscuro es el expresidente del Gobierno.
Julio Martínez se ha sumado así a las puñaladas de este lunes de los directivos de la aerolínea que, en las últimas horas, han dicho que Zapatero se puso en contacto con ellos y que quería cobrar por las gestiones. Hay, claramente, estrategias y un todos contra uno.
Tras lo dicho por todos ellos, se le ha complicado mucho la situación a Zapatero. Durante los últimos meses el expresidente ha insistido, y mucho, en que no tiene nada que ver con Plus Ultra, en que no ha influido para nada.
Sin embargo, lo que se ve en los escritos de los directivos de la aerolínea remitidos al magistrado y en la declaración de este martes de Julito Martínez es que, según la versión que dan ellos —que coincide—, Zapatero sí estaría implicado, aunque no saben cómo.
Ninguno ha apuntado a la persona con la que haya podido mediar pero sí a su intervención y que ha cobrado, primero, 5.000 euros al mes y, luego, el 1% del rescate. Además, Julio Martínez Sola, con el que Zapatero negaba relación, dijo en un escrito que le llamó por teléfono desde un número oculto y hablaron sobre la situación de la aerolínea durante diez minutos en 2020.
Para tratar de capear la declaración de este martes y los escrito de este lunes, Zapatero está intentando anular la causa impugnando el volcado del teléfono móvil del exdirectivo de Plus Ultra. Esta estrategia, sin embargo, ya no sería tan importante porque ya hay tres personas que aseguran que cobró por el rescate de la aerolínea.
Además, Julio Martínez ha explicado en su declaración a través de qué empresas le pagaba, que se cambiaron a petición del expresidente y que siguió pagando a sus hijas durante tres años sin que hicieran nada. Esto le complica las cosas, de momento no le van a volver a llamar si no se le imputan nuevos delitos, aunque tampoco se descarta.
Sin embargo, junto a estas declaraciones no ha presentado pruebas ni documentos. Julio Martínez podría haberlos llevado este martes al juzgado, pero no lo ha hecho. También ha dicho que él no sabe si Zapatero habló con alguien para conseguir el rescate y que no sabía ni lo que hacía Zapatero ni los contactos que tenía.