Crisis social

Del "Morocarmen" de Vox a "la casa de Jéssica" del PP: ni la crisis de vivienda ablanda la insensibilidad social de las derechas

Los detalles Ni siquiera ante el clamor social por la crisis de vivienda, derecha y ultraderecha están dispuestas a tender la mano al Gobierno.

Alberto Núñez Feijóo, Maricarmen y Santiago Abascal
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Ni siquiera en un asunto tan grave como el desahucio de Maricarmen, derecha y ultraderecha están dispuestas a tender la mano al Gobierno ante un clamor social. El PP tiene su propia receta, pero no es compatible: construir más vivienda nueva (se necesitarían un millón de pisos en cuatro años); una ley antiokupación y avales públicos para jóvenes de hasta el 100%.

La consigna en Génova pasa por subrayar que el Gobierno ha perdido el tiempo a la hora de legislar sobre este asunto. Por su parte, los líderes territoriales, competentes en la materia, afirman que es Pedro Sánchez el responsable de esta situación y mezclan los temas de vivienda con los de corrupción.

El primero en relacionar ambos conceptos para cargar contra el Ejecutivo es el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, que les ha acusado de estar "más pendientes de la casa de Jéssica (la expareja de José Luis Ábalos) que de Maricarmen".

"Están los ministros estrujándose los sesos, buscando culpables, señalándose los unos a los otros, buscando alguna explicación a cómo ha ocurrido esto. Ocho años con miles de promesas que se llevaba el viento, igual ha tenido algo que ver", ha criticado Feijóo.

El líder 'popular' ha insistido en que "el problema es que se han pasado ocho años más pendientes de la casa de Jéssica que de la casa de Maricarmen" y ha reprochado que "los que ahora quieren agitar las calles y decir que tienen soluciones para todo, son los mismos que han fracasado en todo porque estaban trincando lo más grande".

No ha sido el único miembro del PP en cargar contra las protestas sociales contra el desahucio de Maricarmen. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, calificó su desalojo de "un desahucio más". Este lunes ha ironizado con las iniciativas del Gobierno como "expropiar viviendas o que el inquilino se quede en ellas si tiene una edad determinada", que ha considerado "sectarias e ideológicas".

"Yo pido para que me avisen a partir de qué edad dejo de pagar a mis caseros para ya quedarme en ella y a lo mejor en la próxima manifestación de inquilinas me sumo y pido ya quedarme y subrogarme el derecho que no tengo a cambiarle las reglas del juego a las personas que me han abierto las puertas de su casa y me han dejado temporalmente su propiedad porque hemos tenido entre medias un contrato", ha declarado Ayuso.

Vox señala a los migrantes

Como es habitual, Vox ha ido un paso más allá y ha vinculado el problema de la vivienda con su tema favorito: la inmigración. Ha empezado por transformar el nombre de Maricarmen en "Morocarmen", pasando así de la idea de que los migrantes "nos quitan el trabajo", a que también nos quitan la vivienda.

"Todo el mundo sabe que si en vez de Maricarmen fuera Morocarmen, tendría casa", ha lanzado en redes sociales Santiago Abascal.

Por su parte, el diputado de Vox, Carlos Hernández Quero, ha dicho saber la causa del problema de la vivienda: "Haber fomentado la inmigración de millones de personas ha sido una forma de impedir a nuestros jóvenes poder emanciparse y disfrutar de una vida plena", ha declarado.

Quero ha sostenido que "en España, en los últimos cinco años han entrado cinco millones de personas", mientras que "en ese mismo período se han construido menos de 90.000 viviendas al año". "No hace falta ser el campeón de las Olimpiadas de Matemáticas para entender que tenemos un problema", ha expresado.

En su caso, la formación de ultraderecha aboga por la "remigración" y sitúa a los migrantes como los culpables, también, de esta crisis.

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