El Gobierno de la Comunidad de Madrid culpa al cierre perimetral de las aglomeraciones vistas este fin de semana, con imágenes de fiestas y de gente incumpliendo las medidas sanitarias. De hecho, la culpa de que estas fiestas tengan lugar es, para la presidenta Isabel Díaz Ayuso, del Gobierno central.

"La entrada de todos esos ciudadanos, vengan de Francia o de donde sea, le compete al Gobierno de España, no al de la Comunidad de Madrid. Que cumplan las normas compete al Gobierno de España y no a la Comunidad de Madrid", ha asegurado Ayuso en un acto con la patronal madrileña.

La presidenta ha insistido en que el estado de alarma faculta al Gobierno central a "impedir que esas fiestas se produzcan en las calles" y que no es cuestión de su Ejecutivo, que ya está tomando medidas muy restrictivas, dice.

"Se puede ir contra el virus de manera quirúrgica sin arruinarlo todo", ha defendido Ayuso, con una gestión muy cuestionada.

El cierre perimetral, por tanto, es el anatema de la Comunidad de Madrid. Para el viceconsejero de Salud Pública y Plan COVID-19, Antonio Zapatero, la razón es que la región es "un espacio geográfico pequeño" y, al no poder salir del territorio, la población se concentra.

"Se ha demostrado que no favorece en la pandemia en Madrid", ha justificado el responsable de Salud Pública de la Comunidad, que ha descrito como "evidente" la consecuencia de perimetrar la región.

Desde el Ejecutivo de Ayuso vienen argumentando que las tres veces que se cerró perimetralmente la comunidad esto fue lesivo y empeoró los datos de la pandemia, ya que concentras a la población en un mismo punto cuando lo más adecuado es que haya "dispersión" del virus.

Así lo aseguró Ayuso hace apenas unas semanas, cuando se debatía el cierre perimetral durante el Puente de San José y la Semana Santa y desde su Gobierno argumentaban que no era oportuno tomar estas medidas cuando quedaba tanto tiempo para el periodo festivo.

Además, la presidenta madrileña ha recurrido a la marcha atrás de la canciller alemana, Angela Merkel, que tuvo que dar marcha atrás al confinamiento que había pactado con los estados federados: "Es un error restringir la movilidad. Merkel dio marcha atrás porque no es práctico".

La ministra de Sanidad deplora las imágenes: "No es la imagen de mi país"

Lo cierto es que las imágenes de este fin de semana, con calles céntricas de la capital repletas de jóvenes borrachos y turistas -sobre todo franceses-, han provocado un casi unánime rechazo en los responsables políticos, en plena precampaña electoral.

"Me preocupa muchísimo, me parece alarmante y un despropósito", ha deplorado el candidato socialista, Ángel Gabilondo, en una entrevista en la Cadena SER. El exministro ha tachado de "situación de desmadre" lo que está sucediendo en Madrid, la región con las medidas más laxas del país y polo de atracción de turismo de otras partes de Europa, donde las restricciones son mucho más contundentes.

"Este turismo de borrachera nos hace olvidar la pandemia", ha condenado Gabilondo, que ha pedido a Ayuso que condene la situación y mande un mensaje a la población para evitar estas concentraciones.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, se ha referido también a lo ocurrido en Madrid durante un encuentro organizado por el diario 'El País': "Me preocupan esas imágenes porque esa no es la imagen de mi país", ha condenado.

Para la titular de Sanidad, "la imagen de mi país es gente responsable, que cumple, gente que se levanta cada día y sabe cuáles son las limitaciones. Gente que sabe que cuidándose a sí mismo, cuida a los demás".

La candidata de Más Madrid, Mónica García, ha calificado de "dantescas" las imágenes y ha acusado a la presidenta madrileña de no "poner controles" contra la pandemia. Además, ha denunciado que Ayuso pone "más alto el precio de la vida de los madrileños que el precio de las copas".

"Lo que queremos es que la Comunidad de Madrid no se convierta en el lejano Oeste, donde los forasteros vienen a no solo ser incívicos, a saltarse las normas que no (tienen) en sus propios países, sino también a extender los contagios" y a "hincar el codo" mientras los sanitarios "se dejan la piel", ha deplorado la candidata del partido de Iñigo Errejón.

Ayuso dice que el cierre perimetral es lo "fácil"

Ayuso, por su parte, ha culpado al Gobierno de España de que lleguen tantos turistas a la región, ya que llegan a través del aeropuerto de Barajas, competencia del Ejecutivo central. Ha defendido, como viene haciendo en los últimos días, que los viajeros vienen, en realidad, a hacer turismo cultural. Es de tintes xenófobos, dice.

"Madrid a las once cierra todo, por tanto no se puede trasladar la idea de que Madrid ahora mismo es turismo de borrachera, algo que es insensato. Si se estudia cuánto gasto están aplicando nuestros turistas a los museos o comercios de Madrid se verá que no solo vienen a emborracharse. Es un comentario de tinte xenófobo", ha denunciado.

Por su parte, Ayuso ha puesto la mirada en otro lado y, aunque ha asegurado este lunes que no "señala" a ninguna otra comunidad, ha dicho que "debemos valorar como se merecen las cifras en la Comunidad de Madrid porque otras regiones similares han tenido cifras peores".

Para la líder del Ejecutivo madrileño y candidata del PP a las elecciones del 4M, el cierre perimetral es la solución "fácil" y considera que su gestión de la pandemia es mucho más adecuada, ya que desde septiembre se ha creado empleo y miles de personas han salido de los ERTE.

A estas afirmaciones ha respondido la ministra de Turismo, Reyes Maroto, quien ha criticado que Ayuso "no asume ninguna responsabilidad".

"Ayuso tiene que explicar a los madrileños por qué en un año no ha puesto un euro en ayudas a las empresas", ha declarado la titular de Industria en Cádiz, donde se ha reunido con representantes del sector turístico.

También le ha respondido García, que ha criticado que con Ayuso hay un "efecto llamada" de turistas que se sienten atraídos por las medidas tan suaves en la lucha contra el virus y que "ponen en peligro" a los madrileños.

Además, en respuesta a los argumentos del PP madrileño de que el cierre perimetral es lo perjudicial, la candidata de Más Madrid ha señalado que "los madrileños no estamos encerrados en la Comunidad de Madrid, vivimos en la Comunidad de Madrid (...) y se están fletando aviones de turistas extranjeros porque consideran que la Comunidad de Madrid es la juerga de Europa".

La región con peor incidencia de la Península

Lo cierto es que la Comunidad de Madrid sigue con la peor incidencia acumulada de la Península y se acerca peligrosamente de nuevo a la situación de riesgo extremo (250 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos catorce días). La región no fue capaz de descender de 200 casos de IA antes de que comenzara a despuntar la tercera ola, por lo que preocupa que se construya sobre los datos, ya previamente malos.

Al mismo tiempo, la hostelería y sus restricciones se han puesto en el foco de la precampaña. El Gobierno de Ayuso, mediante su viceconsejero de Salud Pública, ha cuestionado que bares y restaurantes supongan un incremento de casos. "A mí me gustaría que se demostrase fehacientemente que la hostelería o el interior ha supuesto un incremento de casos", ha apuntado Zapatero.

Por su parte, Gabilondo ha entrado en el debate y ha defendido que él, si fuera presidente, no obligaría al cierre de la hostelería, pero sí limitaría aforos: "Hay que ayudar a la hostelería y ser restrictivo a la vez. Yo también mantendría la hostelería abierta, pero con más restricciones".