La Comunidad de Madrid, como la mayoría de regiones de España, se encuentra estos días cerrada perimetralmente para evitar la movilidad durante la Semana Santa por la pandemia de coronavirus. Pero como ya viene ocurriendo desde hace semanas, con el toque de queda a las 23:00 horas y los bares y terrazas abiertos, aunque con limitación en el número de personas que pueden compartir mesa, especialmente los franceses que vienen de zonas con más restricciones encuentran en la capital un importante reclamo turístico.

"Es mejor en España porque estamos más libres", asegura una joven francesa a las cámaras de laSexta. Una noche más, las terrazas del centro de Madrid estaban este sábado al completo.

La policía municipal se ha visto obligada a iniciar el protocolo para evitar aglomeraciones y comportamientos irresponsables, también de españoles que han apurado el toque de queda a las 23:00 de la noche.

Al acercarse la hora limite, las calles se han empezado a vaciar, pero la fiesta ha continuado sin importar las restricciones. Así lo han confesado un grupo de chicas francesas a este medio: "Vamos a mi casa para hacer una fiesta muchas personas. Somos más de seis". Y no eran las únicas.

Algunos turistas son conscientes de la mala fama que se ha generado en los últimos días y se resisten a hablar, y otros se excusan diciendo que son jóvenes y necesitan disfrutar pero cumplen con el resto de normas algo que no se plantean en su países de origen.

Son imágenes que se repiten cada día con protagonistas que parecen ajenos a los datos a la alza que ha registrado la comunidad de Madrid en las ultimas horas.