La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido que en la región no hay "turismo de borrachera", sino que es cultural, y que llamarlo así tiene un "tinte xenófobo".

"Se ven fotos y vídeos de fiestas de franceses. Primero, hay que ver cuántas. Hay que ver también a qué horas porque Madrid a las once cierra todo, por tanto, no se puede trasladar la idea de que Madrid ahora mismo es turismo de borrachera, algo que es insensato", ha argumentado.

Para la presidenta madrileña, "si se estudia cuánto gasto están aplicando nuestros turistas a los museos o comercios de Madrid se verá que el turista no solo viene a emborracharse. Es un comentario de tinte xenófobo y muy ofensivo".

Ayuso sale de esta manera al paso de las críticas por las laxas medidas en Madrid. Insiste en el argumento de los últimos días de que los turistas no vienen a Madrid porque los bares y restaurantes estén abiertos y con pocas restricciones, sino porque vienen a disfrutar de los museos y la oferta cultural de la capital.

De hecho, según la propia presidenta madrileña, la culpa de que se produzcan esas imágenes bochornosas es del Gobierno central, ya que suyas son las competencias policiales para poder evitar las fiestas ilegales.

"La entrada de todos esos ciudadanos, vengan de Francia o de donde sea, le compete al Gobierno de España, no al de la Comunidad de Madrid. Que cumplan las normas compete al Gobierno de España y no a la Comunidad de Madrid", ha subrayado.