Tragedia ferroviaria
Las cajas negras de los trenes de Renfe y de Iryo accidentados en Urda ya están en manos de la Guardia Civil
¿Qué podemos esperar? La información de estos elementos es clave para conocer la velocidad exacta a la que iban ambos convoys, al igual que las maniobras de frenado del AVE y de los intentos de reanudar la marcha del Iryo.

Resumen IA supervisado
Las cajas negras de los trenes de Renfe y Iryio, siniestrados en Urda, están en manos de la Guardia Civil y serán clave en la investigación del accidente ferroviario que dejó 69 muertos y 70 denuncias por desaparición. Estos dispositivos podrían revelar detalles cruciales, como la velocidad de los trenes y las maniobras de frenado. Un documento inicial estima que el tren de Renfe circulaba entre 160 y 220 km/h, pero la velocidad exacta se conocerá tras analizar la caja negra. La AITAT mantiene abiertas todas las hipótesis, subrayando la importancia de la avería del sistema LZB y el uso del Bloqueo de Señalización Lateral. Las instrucciones dadas a los maquinistas, que incluían desconectar y reconectar sistemas, serán examinadas para entender mejor el contexto del accidente.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las cajas negras de los trenes de Renfe y de Iryo siniestrados en Urda ya están en posesión de la Guardia Civil. Estos elementos serán un factor clave en la investigación de un accidente ferroviario que ya lleva 69 muertos y 70 denuncias por desaparición.
En el interior de las mismas puede estar la clave de lo sucedido en Toledo. Desde la velocidad a la que iban ambos convoys a las maniobras de frenado que realizó el tren de Renfe antes del impacto.
Además, también se espera información sobre las actuaciones de la maquinista del Iryo en sus intentos de poner en marcha el tren y las conversaciones tanto de ella como del AVE con los operarios de Atocha.
Según un documento elaborado en las primeras 24 horas del accidente, se estima que el tren de Renfe llevaba una velocidad de entre "160 y 220 kilómetros por hora". No obstante, la AITAT ha subrayado que la velocidad concreta "no se conocerá hasta la extracción de los datos del registrador jurídico embarcado", es decir, de la caja negra del tren.
El volcado de datos se hará "en próximas fechas" y "según las condiciones que establezca el Tribunal de Instancia de Orgaz, que se ha hecho cargo de la instrucción judicial del accidente".
En la AITAT insisten en que todas las hipótesis están abiertas y que los datos proporcionados son eventuales, estando sujetos a cambio conforme avance la investigación.
En ese sentido, la AITAT apunta a elementos clave que pudieron influir en la sucesión del accidente. Para empezar, "la situación degradada producida a partir de la avería del sistema LZB iniciada a las 08:31 horas".
"Los trenes pasaron al amparo del Bloqueo de Señalización Lateral", un sistema alternativo al LZB formado por señales exteriores. Tal y como se escucha en los audios a los que ha accedido 'elDiario.es', los maquinistas mantuvieron el contacto con el centro de control para la gestión de la situación. Las conversaciones filtradas, eso sí, están incompletas.
"Reanude con marcha normal"
"Maquinista de tren 2080, desconecte. Desconecte y vuelva a conectar. Reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal", dice el operario. "¿Marcha normal?", preguntó el maquinista. La respuesta fue un "sí".
El conductor mostró su extrañeza al indicar el protocolo que en caso de caída del sistema la marcha ha de ser "a la vista", a un máximo de 40 kilómetros por hora para dar capacidad al maquinista de reaccionar si encuentra algún problema en la vía.
A unos kilómetros del AVE, el Iryo: "Buenos días, Atocha. He tenido una pérdida de transmisión con velocidad meta 40. He ido circulando en BSL, he pasado por el siguiente CDI en el 113 más 200, pero no he cogido transmisión. Estoy detenida en la señal de entrada de Urda".
Al igual que con el de Renfe, le dijeron que desconectase y volviese a conectar el sistema y que reanudase la circulación, también a marcha normal. Unos minutos después, la maquinista del Iryio volvió a llamar a Atocha porque su tren seguía sin moverse. "Buenas, Atocha, aquí 6076. No me está permitiendo el tren revisar el sistema LZB y por eso estoy todavía detenida ante la señal de entrada", indicó.
"Vale, conforme. Pues nada, en cuanto pueda, ¿vale? Y si tiene problemas, nos llama", le dijeron.