Un día después del suceso, la policía de Nueva York sigue buscando al presunto autor del tiroteo en el metro de la ciudad que causó al menos 29 heridos, de las cuales 10 recibieron impactos de bala. Según los testigos, un hombre habría disparado varias ráfagas tras explotar una bomba de gas. La policía cree haber identificado a una "persona de interés" al respecto del suceso, un hombre negro de constitución fuerte y corpulento que en el momento del ataque llevaba una sudadera gris con capucha y encima un un chaleco de construcción verde.

El hombre, identificado como Frank James, llevaba además una máscara de gas. Si bien no se ha establecido si es el autor del crimen, las autoridades encontraron en la escena del crimen una llave de una furgoneta de alquiler de la empresa U-Haul a su nombre, a quien buscan "con todos los recursos". Se ofrecen 50.000 dólares de recompensa por cualquier información que ayude en la investigación.

El suceso ocurrió el pasado martes a las 8:30 horas, plena hora punta, en un andén de la estación de metro de la calle 36, en el vecindario de Sunset Park de Brooklyn, una zona con una gran población mexicana. En las primeras investigaciones la Policía halló varios artefactos explosivos en lugar sin detonar, aunque enseguida descartó el móvil terrorista como hipótesis principal, según declaró a la prensa la jefa de Policía, Keechant Sewell.

Las imágenes de los primeros momentos, como las que publicaron los medios locales, así como determinados usuarios en las redes sociales, dibujaron una escena caótica en la que se vivieron momentos de pánico. El recuento de heridos hasta el momento es de 29, de los cuales 10 fueron por impactos de bala; hay otros 19 atendidos en hospitales, varios de ellos por inhalación de humo. Luego del acto, se desplegaron numerosas ambulancias y unidades de policía, y las autoridades pidieron a los ciudadanos evitar la zona.

Aparentemente, una o más cámaras de seguridad instaladas en la estación del metro fallaron y no capturaron imágenes del sospechoso, algo que se está investigando, lo que ha obligado a recurrir a imágenes tomadas por pasajeros del tren con sus teléfonos móviles. Además, en el lugar de los hechos los investigadores recuperaron una pistola y varios cargadores de alta capacidad, además de fuegos artificiales y pólvora. El arma estaba aparentemente encasquillada, un problema que pudo impedir al tirador causar daños aún mayores.