Trump contra todos
Trump sanciona a la Corte Penal Internacional después de que una de sus exjuezas gane el Nobel de la Paz
Las causas Estas nuevas sanciones forman parte de la ofensiva de Washington contra la CPI. Las justifica como medidas para "defender la soberanía estadounidense".
Donald TrumpResumen IA supervisado
La Administración de Donald Trump anunció sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) tras conocerse que el Premio Nobel de la Paz fue otorgado a Navi Pillay, exjueza de la CPI. El Departamento de Estado de EE.UU. informó que estas medidas buscan defender la soberanía estadounidense y neutralizar la amenaza que representa la CPI. La Corte rechazó las sanciones, calificándolas como un "ataque al Estado de derecho" que intenta perturbar su funcionamiento e intimidar a sus trabajadores. La CPI instó a sus miembros a tomar medidas para garantizar su operatividad y aseguró que "la historia juzgará este momento".
* Resumen supervisado por periodistas.
La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes sanciones a la Corte Penal Internacional (CPI) apenas horas después de que se conociera que el Premio Nobel de la Paz había recaído en una de sus exjuezas, la sudafricana Navi Pillay.
"Hasta la fecha, Estados Unidos ha impuesto sanciones a 17 personas. Hoy, el Departamento de Estado anuncia medidas adicionales para defender la soberanía estadounidense y neutralizar la amenaza que representa la CPI", anunciaron en un comunicado desde el Departamento de Estado de Estados Unidos.
"Estados Unidos nunca se unió a la Corte. No la necesitamos. Y no la queremos", dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirmó que "durante décadas, tanto republicanos como demócratas rechazaron la idea de que la Corte Penal Internacional tuviera la facultad de enjuiciar a ciudadanos estadounidenses, militares en servicio activo o líderes políticos".
"Prohibiremos las transacciones con este tribunal ilegítimo, cortando sus recursos y paralizando su capacidad para actuar en nuestra contra", advirtió Rubio en un mensaje de vídeo publicado en redes sociales. La nota indicó que "el Departamento del Tesoro está emitiendo un conjunto de licencias generales que autorizan ciertas transacciones que involucran a la CPI para proteger los intereses de Estados Unidos".
Rubio rechazó "el enjuiciamiento de ciudadanos estadounidenses: militares que defienden su país, agentes de la Patrulla Fronteriza que protegen a nuestra nación y líderes electos que garantizan nuestra seguridad nacional" y aseguró que "Trump jamás permitirá que la Corte Penal Internacional procese a ciudadanos estadounidenses".
Pese a las sanciones, Rubio defendió que confiaba en "una solución diplomática". Además, mostró la determinación de Estados Unidos de continuar su campaña para "desmantelar la CPI ladrillo a ladrillo, hasta que los estadounidenses dejen de sentirse amenazados". "Nuestro mensaje es claro: Estados Unidos y su pueblo no están sujetos a la jurisdicción de la CPI", y añadió: "O la CPI cesa sus amenazas, o nosotros acabaremos con la CPI".
Esta reacción por parte del Gobierno estadounidense se une a las críticas del israelí, que ha cargado contra el Comité del Nobel. Concretamente, la oficina de Benjamín Netanyahu acusó al Comité del Nobel de haber "perdido su brújula moral" al galardonar a la jurista sudafricana, que presidió la comisión de investigación de la ONU que concluyó que Israel comete genocidio en Gaza.
"Ha otorgado su máximo galardón a una fanática que construyó su carrera inventando y propagando libelos de sangre contra el único Estado judío", señaló la oficina de Netanyahu en un mensaje en la red social X.
"Ataque al Estado de derecho"
La Corte Penal Internacional (CPI) rechazó "firmemente" las sanciones y advirtió de que la medida supone "un ataque al Estado de derecho" que busca "perturbar" su funcionamiento e "intimidar" a quienes trabajan en la CPI.
"Es un intento de obstaculizar el curso de la justicia y de impedir que la Corte haga aquello para lo que fue creada", denunció la CPI, que recordó que el tribunal fue establecido mediante un tratado internacional y cuenta con 125 países miembros.
La Corte advirtió que "nadie debería ser castigado por servir a la causa de la justicia" e instó a sus miembros a adoptar "medidas concretas" para garantizar que el tribunal pueda continuar operando, y vaticinó que "la historia juzgará este momento".
La CPI es un organismo independiente con sede en La Haya, Países Bajos, fundado en 2002 para perseguir y juzgar crímenes de guerra, del que forman parte 125 países, incluidos todos los de la UE y la OTAN, excepto Estados Unidos y Turquía.