Horas para la segunda vuelta
De los "nueve dedos" a las disculpas: Lula y Bolsonaro se enzarzan en el último debate electoral en Brasil, marcado por los reproches personales
Los detalles El debate, celebrado en los estudios de Globo en Río de Janeiro, volvió a evidenciar la distancia entre ambos candidatos. El hijo mayor del expresidente ultraderechista quedó por delante de Lula en la primera vuelta, con el 47% de los votos frente al 45% del actual mandatario.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro.Resumen IA supervisado
En el último debate antes de la segunda vuelta electoral en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro protagonizaron un intenso enfrentamiento. La economía, la inseguridad y las acusaciones de corrupción dominaron el encuentro, que se llevó a cabo en los estudios de Globo en Río de Janeiro. Flávio, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, lideró la primera vuelta con el 47% de los votos frente al 45% de Lula. La discusión se centró en la situación económica, donde Flávio criticó el gasto público y la pérdida de poder adquisitivo, mientras Lula defendió su gestión. Además, el debate incluyó ataques personales, como el comentario de Flávio sobre la pérdida de un dedo de Lula, lo que llevó a disculpas del senador. La seguridad y los casos de corrupción también fueron temas candentes en este enfrentamiento que marca la recta final de una campaña electoral incierta.
* Resumen supervisado por periodistas.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentaron este viernes en el último debate antes de la segunda vuelta de las elecciones, que se celebra este domingo. La economía, la inseguridad y las sospechas de corrupción centraron un cara a cara marcado por los ataques personales y los cruces de acusaciones en una campaña que llega a su recta final con un resuelto incierto.
El debate, celebrado en los estudios de Globo en Río de Janeiro, volvió a evidenciar la distancia entre ambos candidatos. Flávio, hijo mayor del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, quedó por delante de Lula en la primera vuelta, con el 47% de los votos frente al 45% del actual mandatario. Las encuestas apuntan a una segunda vuelta ajustada.
Uno de los principales puntos de fricción fue la situación económica del país. Flávio acusó al Gobierno de despilfarrar dinero público y cuestionó la pérdida de poder adquisitivo de las familias, a las que, según datos oficiales, las deudas absorben cerca de un tercio de sus salarios. "Lula, ¿cuándo fue la última vez que fuiste a un supermercado?", le preguntó.
El presidente defensió así su gestión, destacó el crecimiento económico y la subida de los salarios por encima de la inflación y aprovechó para cuestionar el modelo del presidente argentino, Javier Milei: "En Argentina la pobreza llegó al 40%, la gente está comiendo carne de burro y tú dices que tu modelo es igual", reprochó Lula. Flávio, por su parte, defendió las políticas de Milei y responsabilizó al kirchnerismo de la situación económica argentina. También exigió explicaciones a Lula por los problemas de Brasil, con la inseguridad como otro de los ejes centrales de la confrontación. "La esperanza se ha convertido en decepción, la esperanza se ha convertido en miedo".
Máxima tensión tras ataques personales
La tensión alcanzó uno de sus momentos más destacados cuando Lula cuestionó a su adversario por su postura sobre la ampliación de la baja por maternidad. "¿Por qué fuiste el único diputado de Río de Janeiro que votó contra ampliar la baja por maternidad?", le preguntó. Flávio reconoció su error: "Me equivoqué, hoy votaría de forma completamente distinta". Pero el choque más personal llegó cuando el senador llamó a Lula "nueve dedos", en referencia a la pérdida de uno de sus dedos en un accidente laboral cuando era joven.
"Perdí un dedo trabajando. No tuve más remedio que trabajar. No voy a permitir que vuelva a llamarme así", replicó Lula, que también acusó a su rival de no haber trabajado nunca y cuestionó sus vínculos familiares con grupos paramilitares de Río de Janeiro. Tras la reacción del presidente, Flávio terminó disculpándose: "Lula, si le he ofendido, le pido disculpas. Sinceramente, se las pido".
La seguridad también dio pie a un duro intercambio. Lula puso en duda el compromiso de Flávio con la lucha contra el crimen al recordar su defensa de un policía acusado de matar a Ana Clara, una niña de cinco años, durante una operación contra supuestos narcotraficantes en Río de Janeiro. El senador expresó su solidaridad con la familia, aunque defendió al agente al asegurar que los hechos ocurrieron durante un intercambio de disparos en una zona de conflicto.
En los últimos minutos, ambos candidatos aprovecharon el tiempo para lanzar nuevas acusaciones sobre presuntos casos de corrupción. Flávio sacó a relucir las investigaciones por supuesto tráfico de influencias que afectan al hijo mayor de Lula, mientras que el presidente pidió explicaciones a su rival por su relación con Daniel Vorcaro, antiguo propietario del Banco Master, encarcelado en el marco de un escándalo financiero.