Afluencia sin precedentes
Unas cifras de récord... pero preocupantes: los cientos de miles de peregrinos que ascienden y ponen a prueba al Himalaya
Sí, pero... Las impresionantes imágenes de ríos humanos subiendo la montaña dejan claro el auge del turismo en India, pero también reabren el debate sobre si puede o no soportar tal volumen de visitantes.

Resumen IA supervisado
Los senderos del Himalaya están abarrotados de peregrinos que se dirigen a Kedarnath, un importante centro de peregrinación hinduista, experimentando una afluencia sin precedentes en 2026. Cientos de miles de fieles llegan al santuario, situado a más de 3.500 metros de altitud, tras recorrer una desafiante ruta de 16 kilómetros desde Gaurikund, ya sea a pie, a caballo o en helicóptero. Este esfuerzo es parte de una tradición religiosa vinculada al dios Shiva, que atrae a numerosos creyentes en India. Las impresionantes imágenes reflejan el auge del turismo religioso y suscitan debates sobre la sostenibilidad de tal afluencia en una zona tan frágil.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los senderos del Himalaya están llenos de gente. De peregrinos. De miles de personas que avanzan por sus caminos en una imagen que da la vuelta al mundo. Porque Kedarnath, uno de los principales centros de peregrinación del hinduismo, vive una afluencia sin precedentes.
Una que no se ha visto jamás, con cifras que en 2026 están batiendo todos los récords habidos y por haber. Son cientos de miles los fieles que han llegado hasta el remoto santuario, situado a más de 3.500 metros de altitud.
Y no es sencillo llegar. Porque para alcanzar el templo los peregrinos han de recorrer una exigente ruta de 16 kilómetros que arranca en Gaurikund. Puede ser a pie, a caballo... o incluso en helicóptero.
El esfuerzo forma parte de una tradición religiosa vinculada al dios Shiva, que cada año atrae a miles y miles de creyentes a toda India.
Las imágenes son impresionantes. Los ríos humanos ascendiendo por la montaña son el claro reflejo del auge del turismo religioso en el país... pero también lo son en cuanto al debate abierto sobre si una zona tan frágil puede soportar o no tal volumen de visitantes.