Seis días después
Christa Pike recupera la conciencia y habla tras sobrevivir a su ejecución en Tennessee
El contexto Pike, condenada por torturar y asesinar a una compañera de estudios cuando tenía 18 años, sobrevivió al primer intento de Tennessee en 200 años de ejecutar a una mujer.
Christa Pike, condenada a muerte, entrando a un tribunal penal del condado de Knox en Knoxville, TennesseeResumen IA supervisado
Christa Pike, condenada a muerte por asesinato, sobrevivió a un intento fallido de ejecución por inyección letal en Tennessee, que dejó sus brazos gravemente lesionados. A sus 50 años, permanece esposada y encadenada a una cama de hospital, mientras recibe atención médica. Sus abogados han solicitado una orden judicial para preservar pruebas que, según ellos, demostrarían violaciones constitucionales durante la ejecución. Pike fue la primera mujer en el corredor de la muerte de Tennessee y ahora es la primera persona en EE.UU. que sobrevive a una ejecución fallida por inyección letal, lo que ha reavivado el debate sobre la pena de muerte.
* Resumen supervisado por periodistas.
Christa Pike, condenada por asesinato y superviviente del intento de ejecución por inyección letal llevado a cabo por Tennessee la semana pasada, ha recuperado el conocimiento y habla, según informaron sus abogados en un comunicado. A pesar de las graves lesiones en los brazos causadas por la inserción de vías intravenosas durante la ejecución abortada el miércoles pasado, Pike, de 50 años, permanece "esposada y encadenada" a su cama de hospital mientras recibe atención médica, según escribió su equipo de abogados.
"Su pronóstico sigue siendo incierto, pero como mínimo esperamos una larga recuperación", señalaba el comunicado de los abogados, añadiendo que se había programado una audiencia judicial sobre el caso de Pike para el miércoles en el Tribunal de Equidad (Chancery Court) del condado de Davidson.
La audiencia se refiere a la solicitud de sus abogados de una orden judicial para preservar las pruebas de la ejecución fallida; según ellos, dichas pruebas demostrarían que el Departamento Correccional de Tennessee violó los derechos constitucionales de Pike al someterla a un trato cruel e inusual, indicó un portavoz.

Pike, condenada a muerte por su participación —cuando era adolescente— en el asesinato bajo tortura de su compañera de estudios Colleen Slemmer, de 19 años, hace tres décadas, sobrevivió al intento de ejecución la noche del 30 de septiembre en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville (la capital del estado). Desde entonces permanece hospitalizada.
El viernes, sus abogados informaron que su clienta seguía inconsciente, en estado crítico y conectada a un respirador artificial, mientras los médicos trabajaban para eliminar de su organismo el fármaco pentobarbital. "Contra todo pronóstico, Christa Pike está consciente, habla y sigue recibiendo atención médica crítica", escribieron el martes.
Pike llegó a decir: "Siento como si el brazo fuera a estallar"
La petición de clemencia de Pike, denegada la semana pasada por el gobernador republicano Bill Lee, argumentaba que su condena a muerte no había tenido debidamente en cuenta los traumas de su propia infancia como víctima de abuso sexual, negligencia y enfermedades mentales no tratadas.
Pike, quien durante mucho tiempo fue la única mujer en el corredor de la muerte del estado, también ha soportado casi 30 años de confinamiento en solitario, según sus abogados. Pike pasó de ser la primera mujer que Tennessee intentaba ejecutar desde principios del siglo XIX a convertirse en la primera persona conocida en Estados Unidos que sobrevivió tras la administración de fármacos para la ejecución.
Los opositores a la pena de muerte afirmaron que el incidente dejaba al descubierto la barbarie inherente a las ejecuciones. También puso de relieve las dificultades para llevar a cabo inyecciones letales respetando al mismo tiempo las prohibiciones constitucionales contra los castigos crueles e inusuales.
Los abogados de Pike y los periodistas que presenciaron el intento de ejecución lo describieron como unas dos horas y media de caos y prolongado sufrimiento para ella, mientras el personal del Departamento Correccional luchaba por administrar dos dosis de pentobarbital por vía intravenosa.
Se escuchó a Pike jadear, llorar, gemir y respirar ruidosamente durante gran parte del procedimiento; en un momento dado, dijo: "Siento como si el brazo fuera a estallar".
Las secuelas del proceso
El intento fallido de colocar las vías intravenosas dejó ambos brazos de Pike "hinchados, quemados y con ampollas", resultado aparente de la filtración de pentobarbital —una sustancia altamente alcalina y cáustica— en los tejidos subcutáneos, según afirmaron sus abogados en documentos judiciales.
Los abogados acusaron a las autoridades estatales de haber ignorado las advertencias previas de los médicos de Pike, quienes señalaban que sus venas pequeñas y un trastorno sanguíneo harían especialmente difícil la colocación de las vías intravenosas.
En medio del procedimiento, los abogados de Pike presentaron una moción judicial de urgencia para detenerlo. Para entonces, las autoridades penitenciarias ya habían suspendido los intentos de ejecución y habían llamado a una ambulancia, según los registros judiciales. La noche del intento de ejecución, el Departamento de Correccionales defendió su gestión de la situación, afirmando que había "seguido todos los pasos del protocolo de ejecución legal y establecido del estado". Sin embargo, el comisionado de la agencia, Frank Strada, ha renunciado y dejará su cargo este mes, según anunció el gobernador el sábado.
Lee había ordenado previamente la suspensión de todas las ejecuciones programadas para el resto del año, así como una revisión externa de lo ocurrido en el caso de Pike.