Rafa Nadal fue en la noche de este jueves de más a menos frente a Denis Shapovalov. En segunda ronda del Masters 1.000 de Roma, tras caer ante Carlos Alcaraz en cuartos de final del Open de Madrid, el pie izquierdo del manacorí dijo 'basta'... a diez días de empezar Roland Garros.

Después de arrollar al canadiense en el primer set, la cojera comenzó a acentuarse y, al final del encuentro, prácticamente no podía correr.

En rueda de prensa, el balear se mostró escéptico sobre su futuro: "¿Si voy a ir a Roland Garros? No estoy lesionado. Soy un jugador que vive con una lesión constante. Eso es mi día a día. Es difícil, la verdad... y claro que a veces me cuesta aceptarlo. Volví a tener mucho dolor en el pie y ya está, pero aún queda tiempo".

"Sí, puede ser frustrante que muchos días no pueda jugar de la manera adecuada. Va a llegar un momento en que mi cabeza diga basta, porque el dolor me quita la felicidad. No solo por el tenis, por mi vida. Desde la mitad del segundo set comenzó la cosa, desde ahí no era jugable para mí. Pero quiero felicitar a Denis, bien hecho por él", ha añadido.

"Es triste, porque venía jugando mejor, sintiéndome bien en los entrenos... y volver a esto es duro, porque no hay nada que se pueda hacer. No se sabe si descansar o los entrenamientos van mejor. Solo queda aceptarlo y luchar. El dolor no viene por ningún movimiento. Está ahí todo el tiempo. A veces más, a veces menos. Hoy fue una locura. Eso es todo. Me encantaría contar otra cosa, hablar de tenis y hablar de otra cosa. Pero hoy es lo que hay. Lo que puede pasar en los próximos días, no lo sé. Lo que puede suceder en una semana, realmente no lo sé ahora", ha explicado.

Alzando la vista atrás este 2022, Rafa ha lamentado la plaga de lesiones que acarrea: "Empecé la temporada genial y luego pasó lo de la costilla. Desde que regresé, el pie ha sido duro, siendo honesto. Es difícil para mí poder practicar de la manera adecuada días seguidos. Necesitas moverte bien para competir al más alto nivel, algo que no soy capaz de practicar ahora mismo y entonces las cosas se vuelven mucho más difíciles. Lo negativo y lo más difícil para mí hoy es que honestamente empezaba a sentir que juego mucho mejor. Mi calentamiento fue mucho mejor que el otro día".

"No sé si descansar, no sé si entrenar. El objetivo sigue siendo el mismo dentro de una semana y un par de días. Voy a seguir soñando con ese objetivo. Lo primero que tengo que hacer es no tener dolor para entrenar, eso es todo. Y lo negativo es que hoy eso no fue posible jugar para mí. Pero tal vez en dos días las cosas estén mejor, eso es lo que tengo con el pie. Durante Roland Garros voy a tener a mi médico allí conmigo. Eso a veces ayuda porque puedes hacer cosas. Obviamente, hoy estoy triste. Como todo el mundo sabe, es un torneo que me gusta mucho. No jugar allí es algo que no me gustaría", ha zanjado.

Nadal, que defendía título en Roma, ya tiene la mente puesta en la arcilla de París a apenas 10 días de que arranque el segundo Grand Slam de la temporada. Stefanos Tsitsipas supera al manacorí en el ranking ATP y será cuarto el lunes, aunque el verdadero objetivo del español es levantar su 14º título en su torneo fetiche.