Las primeras jornadas de test en Catar no han sido del todo halagüeñas para Valentino Rossi. Tras terminar un 2020 muy complicado de la mano de Yamaha, 'El Doctor' ha recalado en su equipo satélite, el Petronas SRT, con el objetivo de resurgir en la categoría reina del motociclismo.

Sin embargo, en el trazado catarí se ha podido ver al mismo Valentino que acusó múltiples problemas el año pasado en términos de velocidad y agarre trasero.

A 1.6 de Quartararo, piloto que le ha sustituido en el box nipón, y defenestrado al decimonoveno puesto de la clasificación de marcas, Rossi se ha visto superado por las otras Yamaha de Miller, Aleix y Morbidelli.

A sus 42 años, Rossi señaló hace unos días que este arranque de 2021 sería el termómetro para saber si aún se encuentra en condiciones de competir al más alto nivel en MotoGP.

Colgar el mono o continuar un año más en la competición a la espera de volver a ser realmente competitivo para luchar por podios y victorias; esa es la decisión que tomará durante el parón estival.

"Fue difícil para mí, no fuimos rápidos. Sufrimos con los neumáticos y el agarre. Probamos cosas, pero no encontramos soluciones. Sufrimos, sobre todo, en aceleración. No tenía agarre atrás. En los próximos días de test intentaremos ser más competitivos", señaló el de Tavullia al término de los test en Catar,

¿Por qué? Rossi lo tiene claro: "Pierdo mucho en la salida de las curvas, me falta agarre. Probamos cosas nuevas, pero las sensaciones con el chasis nuevo son muy parecidas. Debemos usar un nuevo reparto de pesos para salir mejor de las curvas".

Aún así, el italiano no desistirá en buscar soluciones antes del inicio del Mundial: "Probamos a hacer una moto más fácil de llevar, pero me cuesta en las curvas rápidas. Probaremos otras configuraciones para la salida de curva. No sé si es el mismo problema, pero cada vez es una cosa diferente".

El paddock volverá a la pista de Losail el próximo miércoles 10 de marzo para llevar a cabo tres nuevas jornadas de pruebas antes de que el Mundial arranque oficialmente el 28 de marzo en Catar.

¿Estamos ante el último baile de uno de los mejores pilotos, sino el mejor, de la historia del motociclismo? Rossi, su físico y su Petronas dirimirán qué será del futuro del nueve veces campeón del mundo.