Fernando Alonso ya está aquí. La vuelta del bicampeón del mundo ya es una realidad palpable, visible ante los ojos de todos los amantes del automovilismo. Este fin de semana, durante el transcurso del Gran Premio de Emilia Romagna, que se saldó con un segundo podio para Renault, se pudo ver al piloto asturiano en el paddock de los de Enstone.

Tras múltiples reuniones y diversas pruebas con el simulador de los franceses, Alonso vivió de primera mano el tercer puesto de Daniel Ricciardo, analizando las posibilidades del monoplaza y aconsejando en base a su dilatada experiencia.

El español sabe que toda preparación es poca de cara a una temporada en 2021 que estará marcada por la escasez de test y por el cambio de normativa venidero en 2022. Por ello, este miércoles se subirá al RS18 en Baréin durante una prueba sin kilometraje máximo para comenzar a recuperar sensaciones, eso sí, como el coche de hace dos años.

Alonso sabe de la dificultad que entraña su vuelta en la situación de pandemia que se vive actualmente, pero afronta el futuro con ilusión: "Es difícil saber cuánto tiempo me llevará adaptarme. Supongo que un par de carreras. Los test serán limitados el año que viene y eso es un desafío para todos, pero más para mí. Apenas un día y medio de test de pretemporada por piloto y no se puede preparar así un campeonato. Intentaré generar automatismos en el simulador para ahorrar tiempo, pero es un nuevo equipo, nuevo volante, nuevos controles, llevará un poco de tiempo, pero intentaré hacerlo rápido".

El objetivo de Fernando es poder rodar también en los test para jóvenes de Abu Dhabi con el RS20, aunque para ello la FIA debe autorizar a Renault y hacer oídos sordos a las quejas de McLaren y Racing Point. Tarea difícil.