La escuela deportiva Fundación Brafa continúa con su campaña #noseashooligan, donde intenta concienciar a las familias en la educación de sus hijos.

Estamos muy acostumbrados a ver a los padres chillando desde fuera del campo a sus hijos, insultando a los árbitros y entrenadores, haciendo del deporte como algo negativo en vez de una herramienta para transmitir valores como respeto o humildad.

Llevan ya siete vídeos y han hecho público el octavo donde los niños explican que es lo que sienten cuando les gritan mientras juegan. "Si los papás gritan me dan miedo", explica un niño, mientras que el protagonista de la campaña cuenta que su padre "a veces insulta" a sus amigos.

Centrados en el padre forofo y exigente que se acaba convirtiendo en hooligan, su objetivo es concienciar de qué su único papel debe ser apoyar en silencio a su hijo para que este pueda disfrutar del deporte.

Además algunos entrenadores profesionales se han sumado a esta campaña y han explicado cómo deben comportarse los padres, porque ellos también lo son, y aunque seguro que saben más, se quedan callados animando a sus hijos.