El París Saint Germain ganó 1-4 al Mónaco con una actuación estelar de Ángel Di María, autor de dos asistencias y un gol con los que su equipo ganó la Copa de la Liga y alejó la pesadilla del Camp Nou con la que Unai Emery vivió su peor momento como técnico del cuadro parisino.

Emery, dispuesto a ganar su segundo trofeo en Francia tras vencer en verano la Supercopa gala, necesitaba una victoria para olvidar definitivamente la dolorosa derrota ante el Barcelona en la Liga de Campeones (6-1) que llegó a cuestionar su trabajo.

Draxler y Di María encauzaron la victoria del PSG

Con ese guión, el París Saint Germain salió con fuerza al partido y durante los primeros 20 minutos dominó el duelo con un tempranero tanto, en el minuto 5, del alemán Julian Drexler, que aprovechó la generosidad de Ángel Di María para marcar a placer el primero de la noche.

El Mónaco no se amilanó y fue recuperando terreno al ritmo de Bernardo Silva, de Joao Moutinho y de sus dos laterales, Djibril Sibide y Benjamin Mendy, que fueron un incordio constante con sus subidas hasta la línea de fondo. La presencia de Mbappé fue prácticamente testimonial salvo algún arranque de músculo que enseñó innegables rasgos de buen jugador. Pero aún tiene que hacerse

Fruto de ese dominio del Mónaco, llegó el tanto para los hombres de Jardim con una jugada iniciada por Bernardo Silva, que se inventó un gran pase a Valère Germain. El delantero del Mónaco vio la llegada de Thomas Lemar y un zurdazo ajustado del extremo del Mónaco empató el choque.

La alegría no le duró mucho al Mónaco. En pleno dominio, y a un paso del descanso, apareció de nuevo la conexión Draxler-Di María para marcar el segundo en un contragolpe. En esta ocasión, fue el alemán quien cedió la pelota al argentino para que, casi a placer otra vez, adelantara a su equipo en el marcador.


Cavani acabó rematando el partido

Ese tanto fue definitivo para el Mónaco, que salió grogui en los segundos 45 minutos y el París Saint Germain no tuvo piedad. La aparición del uruguayo Edinson Cavani, en el minuto 55, cerró la puerta del título al Mónaco. El delantero charrúa abusó de su condición de matador de área e hizo el tercero.

Aprovechó un magnífico pase de Marco Verrati, a lo Luka Modric, con el exterior del pie desde la banda teledirigido a la bota de Cavani, que, de volea, aplastó la red de Subasic para sentencia el choque.
Era el minuto 54 y, hasta el 78, con un cabezazo de Irvin Cardona, el Mónaco no inquietó la portería de Trapp, que apenas tuvo trabajo hasta el final de un choque ensalzó a los jugadores del PSG y a su entrenador.

Emery celebró con efusividad el cuarto tanto, obra de Cavani en el último instante tras una cabalgada de Di María. Esa fue la guinda para olvidar el desastre del Camp Nou. El París Saint Germain, por cuarta ocasión consecutiva, ganó la Copa de la Liga. Lo hizo con justicia y con el brillo de Di María.