Joaquin Phoenix se corona como Mejor Actor en los Oscar 2020 gracias a su 'Joker'. Phoenix quiso hablar de "la lucha contra la injusticia" al recibir la estatuilla: "Estamos inmersos en un mundo egocéntrico. Estamos explotando el mundo para nuestro bien", ha señalado en un discurso cargado de reivindicación. "He sido bastante granuja, pero muchos me habéis dado una segunda oportunidad", ha añadido citando emocionado a su hermano River Phoenix, fallecido a los 23 años.

 

Partía como favorito en todas las quinielas, aunque su interpretación en la cinta de Todd Phillips no dejaba dudas de que la estatuilla sería para él y ESTAS SON LAS RAZONES:

- Un Oscar que ya tocaba. Este año estar nominado junto a Phoenix suponía ser una víctima colateral de su éxito, pues estaba complicado arrebatarle el Oscar. Una estatuilla que ya le tocaba recoger. Se trata de la cuarta candidatura de Joaquin Phoenix, que también estuvo sublime en 'Gladiator' (2000), 'En la cuerda floja' (2005) y 'The Master' (2012). Cintas que deberías ver en caso de que aún no lo hayas hecho.

- El papel de su vida. En palabras del propio actor, 'Joker' ha supuesto "el personaje de su vida". El sacrificio para meterse en la piel de Arthur Fleck/Joker no fue pequeño.

- El proceso para ser el Joker. El actor tuvo que adelgazar más de 20 kilos en solo unos meses, se dejó crecer el pelo y decidió aislarse en el set de rodaje para meterse de lleno en la piel de 'Joker'. De hecho, no le dirigió la palabra a Robert De Niro.

- Un personaje dotado de movimiento. Además, Phoenix trabajó con el coreógrafo Michael Arnold para, con la ayuda de la música de la violonchelista Hildur Gudnadóttir, dotar de movimiento al personaje. De hecho, durante el rodaje de la película, se podía ver a Phoenix escuchando la banda sonora en sus auriculares como parte del proceso para encarnar a Joker.

- Una interpretación sublime. Todo para lograr plasmar en escena la tristeza, la soledad, el aislamiento, la violencia y el germen de la locura de Fleck/Joker en perfecta armonía.

- La risa de dolor de Joker. Phoenix lo tuvo claro desde el principio. Así, fue en una cafetería cuando el actor le mostró al director Todd Phillips cómo se iba a reír Joker. Era su condición para entrar en el proyecto. "Si no funciona, si no es así, no sé si me veo haciendo esto", dijo Phoenix antes de lanzar una carcajada. Funcionó.

- Recoge el legado de Ledger. Su Joker, con permiso de su amigo Heath Ledger (quien ganó el Óscar de forma póstuma por su papel del Joker en 'El caballero oscuro'), es maquiavélico, escalofriante y retorcido. Pone los pelos de punta y supone un reconocimiento en forma de estatuilla a una carrera inigualable.

- El gusto de verle recibir un premio. El protagonista de 'Her' (2013) aprovecha los discursos para mandar mensajes reivindicativos y necesarios. Cabe destacar su intervención ecologista en los Globo de Oro y sus críticas a la falta de diversidad en el cine en los BAFTA. En esta ocasión tampoco ha defraudado.

- El premio de la taquilla. Lo cierto es que el público ya había premiado a Phoenix y su interpretación convirtiendo a 'Joker' en la película más taquillera de la historia, con 1.078 millones de dólares recaudados en taquilla.

- ¿Se necesitan más razones? Por todo lo dicho anteriormente está claro que ha sido la noche del gran Joaquin Phoenix y su 'Joker'.