Leyendas vivas del rock
La "chulería" de Josele Santiago (Los enemigos): "La línea que separa una canción política del panfleto es muy fina"
El contexto Vuelven 'Los enemigos' con 'Canciones chulas', el título de su nuevo single que da también nombre a un álbum que suena a lo de siempre, porque cuando se es tan bueno haciendo una cosa, para qué cambiar. laSexta habla con el grupo.

Dice Josele Santiago que aunque la política le inspira, lo suyo no es escribir panfletos. "La línea que divide una canción política de un panfleto es muy fina", asegura, "y no me gusta hacer panfletos". Cuenta que prefiere ser sutil porque "es más divertido ver las interpretaciones del personal".
No puede ser es que se esté cometiendo un genocidio y aquí nadie haga nada
Que le guste escribir letras sutiles no significa que no se moje. El día que tiene lugar esta entrevista, la Puerta del Sol de Madrid se ha llenado de jóvenes luchando por el acceso a una vivienda digna y Gaza sigue desapareciendo bajo las bombas de Israel. "Lo que no puede ser es que se esté cometiendo un genocidio y aquí nadie haga nada, deberíamos estar en la calle pegando tiros", lanza Santiago. Ya les dijimos que no iba a ser sutil.
Los enemigos se ponen chulos
Al frente de Los enemigos, vuelve ahora con 'Canciones chulas', así se llama el disco. Suena a clásico, a ese rock que supo buscarse la vida en los 80 y 90, cuando, como recuerda Fino Oyonarte, "no había salas de conciertos y teníamos que ir con otros grupos buscando lugares donde tocar".
Ahora los grupos pretenden tener éxito muy fácilmente haciéndose virales
Suena honesto también este nuevo trabajo de la banda nacida en la Malasaña que creció de espaldas a La Movida, a la que llegaban aquellos que no encontraban su lugar. Cree Fino que "ahora los grupos pretenden tener éxito muy fácilmente haciéndose virales". El siglo XXI nos ha robado el tiempo para hacer las cosas a fuego lento, ya sean unas lentejas o una carrera musical.
Si tocas de verdad en directo, un día se va la luz y puedes seguir tocando
Los enemigos no tienen prisa ni ganas de engañar a nadie. Son cuatro y a cuatro escucharán en directo, todo un atrevimiento en un mundo lleno de música pregrabada. David Krahe, sobrino de Javier y uno de los socios actuales de La Vía Láctea, parada obligatoria de la noche canalla madrileña desde hace décadas, comenta sorprendido cómo a veces oye en directo música que suena de la hostia hasta que "después de un rato te das cuenta de que son cuatro y aquí han sonado 23". Un error contar con tanto pregrabado, dice Chema "Animal" Pérez, el batería del grupo, porque "un día se va la luz y tú puedes seguir tocando".
Será ese el truco para llevar en esto 40 años.