“El gran desconocido”, así es como se designa al mar popularmente. Se estima que sólo se ha explorado el 5% de esta superficie, según recuerda la exploradora submarina Silvia Earle en una entrevista en El País. Esto significa que todavía no hemos descubierto todo lo que se encuentra en su interior.

Pero poco a poco se van conociendo más secretos de la inmensidad acuática que recubre el planeta. Unos investigadores de la red de museos internacionales Smithsonian han descubierto unas interesantes características en algunos peces ultramarinos, un descubrimiento que podría ser utilizado en la fabricación de materiales menos costosos, más flexibles y duraderos.

El equipo de científicos, dirigido por Karen Osborn, zoólogo de investigación del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, y Sönke Johnsen, biólogo de la Universidad de Duke, ha descubierto que la piel de ciertos peces es capaz de absorber más del 99,5% de la luz. Por este motivo, estos seres negros parecen siluetas sin características perceptibles, según explicó la red de museos en un comunicado este 16 de julio.

Osborn se interesó por primera vez en la piel de dichos peces cuando intentó fotografiar uno de ellos y, a pesar de contar con el equipo adecuado, no pudo. “No importaba cómo configurases la cámara o la iluminación, simplemente absorbían toda la luz", explica.

Esto le llevó al laboratorio, donde gracias a las mediciones adecuadas consiguió demostrar que muchos de los peces negros no conseguían ser fotografiados al absorber la mayor parte de la luz.

El estudio, también publicado en la revista científica Current Biology, señala que el hecho de que sean capaces de absorber un gran porcentaje de luz demuestra que se trata de seres ultra negros.

La melanina: un elemento de supervivencia para los peces negros

Esa cualidad tan negra de los peces les ayuda a mejorar sus posibilidades de supervivencia en el mar profundo y oscuro, donde un fotón de luz es suficiente para llamar la atención.

Dado que la luz solar no alcanza a este tipo de criaturas marinas, ellas son capaces de producir su propia luz, llamada bioluminiscencia. Esta es utilizada para atraer parejas o presas y distraer a los depredadores. En este sentido, Osborn explica que si quieres mezclarte con la infinita negrura de tu entorno, “absorber cada fotón que te golpee es una excelente manera de hacerlo".

La absorción casi completa de la luz en los peces negros está relacionado con su melanina, que en el caso de los seres humanos es la encargada de colorear y proteger la piel de la luz solar. La cantidad de este pigmento en los peces negros es abundante y, además, se distribuye de una manera única, según descubrió Osborn.

Estos peces negros tienen unos compartimentos celulares llamados melanosomas que guardan toda la luz restante que no absorben. El coautor del estudio y estudiante de doctorado en biología de la Universidad de Duke, Alexander Davis, lo explica de la siguiente manera: "Estas estructuras que contienen pigmentos están empaquetadas en las células de la piel como una pequeña máquina de chicles, donde todos los chicles son del tamaño y forma adecuados para atrapar la luz dentro de la máquina".

Hay más animales capaces de atrapar luz

Esta cualidad no es única de los peces negros. Algunas aves y mariposas también logran producir plumas y escamas ultra negras. Estas especies lo hacen de una manera diferente a los peces negros dado que además de la melanina hacen uso de estructuras, como pequeños tubos o cajas, para captar la luz.

Sin embargo, Osborn considera que los peces negros lo hacen de una manera más eficiente al utilizar únicamente el pigmento en sí mismo. Además, el equipo de Osborn ha encontrado 16 especies de peces en el mar que siguen estos mismos patrones.

Si se utilizase esta misma estrategia en la elaboración de material para equipos ópticos, serían más baratos y mucho menos frágiles, asegura Osborn.