MY SAFETY

Es el botón más utilizado del coche, una genialidad de Dacia tan simple como lógica, que pone en duda la utilidad de los ADAS

Una solución sencilla para gestionar unos ADAS que la normativa obliga a reactivar al arrancar.

Es el botón más utilizado del coche, una genialidad de Dacia tan simple como lógica, que pone en duda la utilidad de los ADAS

Es el botón más utilizado del coche, una genialidad de Dacia tan simple como lógica, que pone en duda la utilidad de los ADAS Dacia

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Hay coches modernos en los que desconectar determinadas ayudas a la conducción se ha convertido casi en un ritual. Arrancas, aparece el primer aviso, entras en un menú, buscas otro submenú y desactivas aquello que no quieres escuchar durante el viaje. Dacia decidió solucionar el problema de una forma bastante más sencilla: poniendo un botón físico.

Y resulta que ese botón es, según la propia marca, uno de los que más utilizan los conductores de sus coches. No hablamos del aire acondicionado, del volumen de la radio ni de los elevalunas. Hablamos de My Safety, un acceso directo que permite recuperar rápidamente una configuración personalizada de las ayudas a la conducción.

Botón My Safety de Dacia
Botón My Safety de Dacia | Dacia

El botón que sirve para decirle al coche cómo quieres conducir

La idea es muy sencilla. El conductor puede decidir previamente qué asistencias quiere mantener activas y cuáles prefiere modificar o desconectar dentro de las posibilidades que ofrece el vehículo. Después, dos pulsaciones sobre el botón My Safety permiten recuperar esa configuración.

Dacia ya utiliza este sistema en modelos como el nuevo Sandero, que además ha aumentado su dotación de asistentes de seguridad, incluyendo sistemas como la frenada automática de emergencia o la advertencia de vigilancia del conductor.

La solución parece casi demasiado obvia: si el coche obliga al conductor a convivir con cada vez más asistentes, al menos debería facilitarle controlar aquellos que pueden configurarse.

Y ahí está precisamente la pequeña genialidad de Dacia. No ha inventado una nueva tecnología revolucionaria ni ha eliminado los ADAS. Simplemente ha puesto un botón donde otros fabricantes obligan a navegar por diferentes menús de una pantalla.

Dacia Spring
Dacia Spring | Dacia

El problema no son necesariamente los ADAS

Conviene dejar esto claro. Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción pueden evitar accidentes y reducir sus consecuencias. Tecnologías como la frenada automática de emergencia, la alerta de tráfico cruzado o determinados asistentes de mantenimiento de carril aportan una capa de seguridad que hace unos años sencillamente no existía.

De hecho, algunos estudios apuntan a que los ADAS podrían evitar una parte importante de los siniestros, especialmente a medida que se extiendan por un parque automovilístico que en España continúa siendo especialmente envejecido.

El problema aparece cuando una ayuda útil termina siendo percibida como una molestia porque interviene demasiado, emite avisos constantemente o interpreta mal determinadas situaciones.

Y la normativa europea tiene mucho que ver con ello.

Dacia Bigster
Dacia Bigster | Dacia

Europa obliga a montar cada vez más ayudas

La Unión Europea lleva años endureciendo progresivamente los requisitos de seguridad que deben cumplir los coches nuevos. Desde julio de 2024 se generalizó la obligatoriedad de diferentes sistemas ADAS y, desde el pasado 7 de julio, los automóviles producidos en Europa deben integrar todavía más sistemas de asistencia y seguridad.

Entre ellos encontramos frenada automática de emergencia, mantenimiento de carril, detección durante la marcha atrás, monitorización de atención del conductor o sistemas relacionados con el control de la velocidad.

El objetivo es perfectamente comprensible: reducir accidentes graves y víctimas en carretera. El problema aparece en algunos sistemas concretos cuya implementación puede resultar demasiado intrusiva.

Uno de los casos más evidentes es el asistente inteligente de velocidad, conocido como ISA. Puede utilizar cámaras y datos de navegación para interpretar los límites de velocidad y advertir al conductor cuando considera que los está superando.

Pero cualquiera que haya utilizado un sistema de reconocimiento de señales sabe que no siempre acierta. Una señal de una vía paralela, una limitación temporal o simplemente una señal que el vehículo interpreta incorrectamente pueden hacer que el coche lance una advertencia cuando realmente no corresponde.

Sistemas ADAS
Sistemas ADAS | Centímetros Cúbicos

Lo desconectas, pero al arrancar vuelve

Aquí encontramos la paradoja. Algunas de estas ayudas pueden desconectarse o modificarse, pero la normativa exige que determinadas funciones vuelvan a activarse cuando se arranca de nuevo el coche.

Eso significa que un conductor que siempre quiera utilizar una determinada configuración tiene que repetir el proceso prácticamente cada vez que se pone al volante.

En algunos coches basta con un par de pulsaciones. En otros hay que entrar en la pantalla central, abrir el menú de asistentes, encontrar el sistema correspondiente y cambiar su configuración.

Dacia ha entendido que, ya que no puede evitar que determinados sistemas vuelvan a su estado predeterminado al arrancar, sí puede conseguir que recuperar la configuración elegida por el conductor sea mucho más rápido.

El Dacia Sandero lidera las ventas 16 años después de la primera estrella
El Dacia Sandero lidera las ventas 16 años después de la primera estrella | Europa Press

Quizá el dato del botón debería hacernos reflexionar

Que My Safety se haya convertido en uno de los botones más utilizados por los clientes de Dacia es un dato curioso, pero también bastante significativo.

No significa que los conductores rechacen toda la tecnología de seguridad. De hecho, muchos ADAS pueden detectar peligros incluso antes de que el propio conductor sea consciente de ellos.

Pero sí demuestra que existe una diferencia importante entre incorporar una tecnología útil y conseguir que el conductor quiera utilizarla.

Y quizá ahí sea donde la normativa europea todavía tenga margen de mejora. Porque obligar a instalar más sistemas puede mejorar la seguridad, pero si su funcionamiento provoca que una parte de los conductores busque automáticamente el botón para desconectarlos cada vez que arranca el coche, hay algo en su implementación que merece ser revisado.

Dacia no ha solucionado el debate sobre los ADAS. Pero sí ha demostrado que, a veces, un sencillo botón físico puede ser una solución mucho más inteligente que otro menú escondido dentro de una pantalla táctil.

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