Son las grandes olvidadas de las camas, más concretamente de la limpieza de las camas, pero no podemos vivir sin ellas. Las almohadas son fundamentales para nuestro descanso, pero no nos solemos preocupar tanto por limpiarlas como sí lo hacemos con las sábanas.

Hace poco os contamos cada cuánto tiempo se deben lavar las sábanas, y también os publicamos este artículo sobre cómo lavar el edredón nórdico en casa que seguro que os vino muy bien.

Ahora hablamos de almohadas. ¿Sabías que hay que lavarlas al menos dos veces al año? Las fundas se recomienda lavarlas semanalmente con las sabanas, no te despistes. Y es que, aunque no lo vemos, numerosos estudios confirman que en ella se acumulan un gran número de microorganismos que pueden afectar a nuestra salud, sobre todo, a quienes padecen alergia.

Antes de lavar la almohada debemos hacer dos cosas:

1. Leer las instrucciones de lavado del fabricante, que nos indicará todos los detalles que por sus características necesita.

2. Revisar que no tenga ninguna rotura que pueda hacer que el relleno se salga.

Hay diferentes tipos de almohadas en función de su material, por lo que los modos de lavarlas son diferentes. También debemos elegir -si existe esa posibilidad- si queremos hacerlo a mano o a máquina.

Vamos a ver los principales tipos de almohada presentes en el mercado.

1. Cómo lavar una almohada de viscoelástica:

Lo más probable es que si tienes una almohada viscoelástica no la puedas lavar. Este material si se moja de manera excesiva pierde sus propiedades de adaptabilidad y su efecto de memoria. Nuestro consejo es que laves cada semana su funda protectora. Si necesitas hacer una limpieza más profunda tendrás que hacerlo a mano con agua templada y jabón neutro usando un paño. Después sécala bien y trata de dejar en una superficie plana a la sombra hasta que se seque por completo.

Existen algunas almohadas viscoelásticas transpirables sí se pueden lavar a máquina, pero siempre mira la etiqueta.

2. Cómo lavar una almohada de látex:

Este tipo de almohadas, a excepción de las almohadas de látex hipoalergénico que no necesitan ser lavadas, admiten tanto el lavado a mano y en la lavadora. A pesar de ello, los profesionales del sector aconsejan hacerlo a mano siempre que sea posible.

La mayor ventaja de lavar las almohadas a manos es que te aseguras de que no se deformará. Esta es la mejor manera de hacerlo:

Lavado de la almohada a mano:

1. En primer lugar, preparamos un recipiente con agua tibia y le añadimos detergente suave para prendas delicadas.

2. Introducimos un paño limpio en el recipiente, los escurrimos bien y limpiamos suavemente cada zona de la almohada mediante movimientos circulares.

3. Usamos unas toallas limpias para retirar el exceso de humedad. El secado es un paso muy importante, hay que realizarlo correctamente para asegurarnos que la almohada queda perfecta.

4. Tras eliminar toda la humedad colocamos la almohada en un lugar seco y lo más plano posible, intentando que no le dé demasiado el sol. No hay que escurrirla, ni retorcerla, ya que podríamos deformarla.

3. Cómo lavar almohadas sintéticas y de fibras:

Estos dos tipos de almohadas, las sintéticas y las de fibras, son las menos delicadas en cuanto al lavado. Podemos meterlas en la lavadora y solo tomando algunas precauciones todo irá sobre ruedas.

Lavado de la almohada en la lavadora:

1. Selecciona un buen detergente específico para prendas delicadas.

2. Elige un programa para ropa delicada y una temperatura máxima de 40 grados.

3. Incorpora al tambor de la lavadora un par de bolas de lavado para evitar la pérdida de volumen. Si no tienes, puedes usar unas pelotas de tenis envueltas en calcetines o medias.

4. Elige un ciclo de centrifugado suave.

5. Te recomendamos que hagas el secado al aire, sobre una superficie horizontal y a la sombra. En el caso de las almohadas de plumas, es conveniente remover de vez en cuando el relleno para evitar que las plumas se apelmacen.

Cómo quitar las manchas amarillas de las almohadas

A veces nos encontramos con que las almohadas ya se han puesto amarillas, les han salido unas manchas que no somos capaces de eliminar de ninguna manera. Las manchas amarillas salen principalmente debido a la sudoración, la saliva y por la grasa del cabello. Cada noche apoyamos nuestra cara entre 6 y 8 horas, así que es normal que se ensucien, por muy limpia que tengamos la cara. En estos casos, para que tu almohada vuelva a recuperar su aspecto original, sigue los paso a continuación.

1. Antes de lavar la almohada, prepara un recipiente con agua y disuelve en él un poco de detergente neutro. Si la almohada está muy amarilla, puedes añadir un poco de lejía o de bicarbonato al agua para recuperar más fácilmente el blanco original.

2. Frota suavemente las manchas con una esponja bien escurrida o con un paño húmedo y limpio.

3. Lava tu almohada, según sea su material, sigue las instrucciones que anteriormente te hemos detallado.