¿Sabías que las gorras tienen su origen en el antiguo Egipto? Seguramente la mayoría tiende a pensar que proceden de los Estados Unidos, porque tal y como la conocemos hoy en día se hizo popular gracias a las ligas de béisbol estadounidenses, que las introdujeron hacia 1860.

Las gorras son un complemento de moda para hombres y mujeres, un accesorio de diferenciación con el que se muestra una manera de estar en el mundo, un estilo de vida. También, por supuesto, son una forma cómoda de protegerse del sol y hay quien no les dota de mayor significado que eso.

Existen muchísimos tipos de gorras en el mercado, que varían principalmente en función de las siguientes características, según Newera.com.

1. Estructura: características físicas de la corona, que es la parte que cubre tu cabeza.

2. Número de paneles: todas las gorras están hechas con varias piezas triangulares que, al coserlas, forman la corona. Estas piezas se llaman paneles y dependiendo del número de paneles que tenga una gorra, esta puede lucir más cuadrada, circular o plana.

3. Visera: la parte frontal que cubre tu cara del sol o la luz.

4. Ajuste: algunas gorras tienen cierres o hebillas para ajustarlas a tu medida y otras son cerradas, por lo que necesitas conocer tu talla.

También hay que tener en cuenta que algunas gorras vienen con:

5. Sin rejilla/con rejilla: algunos modelos de gorra vienen con una parte de rejilla en la parte de atrás. Esto modelos son muy adecuados sobre todo si se usan para hacer deporte, skate o béisbol. Estas gorras son solo recomendadas para los meses de verano.

Una de las marcas más conocidas en este momento es la citada New Era, que cuenta con una gran variedad de siluetas. Precisamente ellos popularizaron en todo el mundo las gorras con visera plana. Han tenido tanto éxito que fabrican gorras para otras grandes marcas como Vans, Volcom o Element. En su web podéis encontrar más información

Pero las gorras, al estar en contacto con la cabeza, el sudor y, muy probablemente, la polución de la calle, tienden a ensuciarse muy a menudo. Es crucial preocuparnos por mantenerla limpia para asegurarnos de que tanto la gorra como quien la porte estén bien. Os dejamos la mejor manera de lavar las gorras sin estropearlas.

Cómo lavar una gorra sin destrozarla

1. Llenamos un spray atomizador con agua y rociamos toda la gorra hasta humedecerla

2. Vertemos un poco de champú en un recipiente, lo removemos con un cepillo de dientes que solo usemos para este fin y frotamos la gorra con él mojado en la mezcla.

3. Cepillamos la gorra hasta que quede bien cubierta por una espuma grisácea (por la suciedad)

4. Llenamos un barreño de agua hasta la mitad y sumergimos la gorra varias veces

5. Repetimos el proceso las veces que sea necesario.

6. Hincha un globo y coloca la gorra sobre él para que se seque conservando su forma. Evita ponerla al sol.

Nota: si solo necesitas limpiar una pequeña parte de la gorra, usa el atomizador sobre la mancha, pon champú sobre el cepillo de dientes y frota. Para aclararlo, utiliza de nuevo el atomizador.