AUSTRIA
El Wachau: vino, albaricoques y un paisaje inolvidable
Al Wachau se llega desde Viena en apenas una hora y en tren ¿y merece la pena el viaje? ¡Y tanto que sí! Hablamos e un lugar que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2000.

Publicidad
El Wachau es zona de viñedos que lo convierten en un estupendo destino de otoño, también lo es de albaricoques que lo convierten en un precioso destino primaveral cuando estos árboles florecen e incluso de verano, la época más recomendada para navegar por el Danubio; además el Wachau también es sus pueblos históricos, sus castillos y su rica gastronomía; visto así, es un destino de lo más recomendable prácticamente todo el año pero lo cierto es que los paisajes de la zona en octubre deslumbran por su belleza teñida en ocres y, además, estamos en tiempo de vendimia; esto es lo que no puedes perderte del Wachau especialmente en otoño:
Viñedos dorados y tiempo de vendimia

En esta época del año tanto los viñedos como las laderas boscosas del Wachau se tiñen de tonos dorados, amarillos y ocres; cuando esto sucede el cuadro que la naturaleza (con ayuda de la mano del hombre…) pinta ante nuestros ojos es espectacular: el azul grisáceo del Danubio, los viñedos dorados, los bosques pasando del verde a los cálidos ocres y amarillos tostados, todo ello salpicado de pueblos históricos conforma un paisaje realmente inolvidable.
Y si a esto añadimos que estamos en tiempo de vendimia, visitar no solo viñedos y bodegas sino las tabernas de vino en las que se acompaña la rica gastronomía casera de la zona con vinos locales se convierte en una experiencia de lo más sabrosa.
Dürnstein, la imagen más emblemática del Wachau

Se trata de un pequeño pueblo a orillas del Danubio, popular por sus casas históricas y sobre todo por la torre azul y blanca de su iglesia y por las ruinas de su castillo que coronan el pueblo, un castillo en el que, cuenta la leyenda, estuvo preso Ricardo Corazón de León.
Además de pasear el pueblo, en otoño se recomienda especialmente subir a las ruinas del castillo no solo porque merezcan una visita sino porque la postal de otoño que representa el paisaje de la zona vista desde las ruinas del castillo es un escándalo de belleza.
Abadía de Melk, el gran monumento del Wachau

Y si hablamos de patrimonio arquitectónico tenemos que hablar de la Abadía de Melk, uno de los mejores edificios del barroco austríaco, además esta abadía representa el punto de entrada al valle del Wachau ubicada como está sobre un promontorio desde el que domina el Danubio; es un palacio barroco monumental y también un monasterio benedictino, nació en el S.XI con la primera comunidad de monjes aunque el edificio espectacular que hoy se conserva data de principios del S.XVIII.
Esta abadía sorprende y enamora a quienes la visitan no solo porque parece estar suspendida sobre el Danubio sino también por la espectacular belleza de su iglesia, por su imponente biblioteca y también por sus jardines. Es un punto de partida ideal para adentrarte en el Wachau camino de Dürnstein siguiendo el Danubio y disfrutando del paisaje otoñal.
Publicidad






