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El secreto mejor guardado de Norfolk: así es su Catedral, que cuenta con relieves policromados

Viajamos hasta Norwich, en Norfolk (Inglaterra), para conocer la sorprendente historia que esconde su impresionante Catedral.

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En el corazón de Norwich, capital del condado de Norfolk, podemos encontrarnos con uno de los templos más emblemáticos del culto anglicano en Inglaterra: la catedral de Norwich. Consagrada a la Santísima e Indivisible Trinidad, esta edificación no solo es la sede de la Diócesis de Norwich dentro de la Iglesia de Inglaterra, sino que también figura entre los 12 lugares patrimoniales más importantes de la ciudad. Por lo tanto, se trata de un símbolo que ha acompañado a Norwich durante casi un milenio.

Catedral de Norwich, a través de su historia

La construcción de la catedral nos hace viajar hasta el año 1096, cuando los primeros trabajos se levantaron combinando piedra y mortero. Para revestir su fachada se optó por la piedra caliza de Caen, procedente de Francia, que destaca por un característico tono crema. El terreno sobre el que se edificó el templo no estaba vacío, ya que hubo que derribar antes un asentamiento anglosajón y dos iglesias que ocupaban ese mismo espacio. Un gesto que nos da una idea de la magnitud del proyecto que la diócesis tenía en mente.

Casi 50 años después, en 1145, la obra llegó a su fin con la construcción de la torre normanda, coronada por una aguja de madera revestida de planchas de plomo, que todavía puede contemplarse en la actualidad. Sin embargo, la historia del edificio no ha estado exenta de sobresaltos. En el año 1169, apenas 23 meses después de haberse completado, un rayo impactó contra el chapitel. No solamente lo destruyó sino que provocó un incendio que afectó al conjunto del templo. Aquel episodio obligó a reconstrucciones profundas, tanto en la parte este de la catedral como en el propio chapitel, que finalmente fue rehecho en piedra en 1480, sustituyendo así las estructuras anteriores por una versión más resistente.

Catedral de Norwich
Catedral de Norwich | Imagen de Diego Delso, licencia: CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Catedral de Norwich, a través de sus características

Más allá de su pasado accidentado, la catedral de Norwich destaca en la actualidad por varios elementos que la sitúan entre los grandes referentes arquitectónicos de Inglaterra. Hay que destacar que su claustro es el segundo más extenso del país, solo por detrás del de la catedral de Salisbury y que, además, alberga cerca de mil relieves. De hecho, un buen número de ellos conservados con su policromía original. Los terrenos que rodean el templo se cuentan también entre los más amplios de cualquier catedral inglesa, hasta tal punto que en ellos vive más gente que en los de cualquier otra propiedad catedralicia del país.

El chapitel, reconstruido tras el incendio de 1169, alcanza en la actualidad 96 metros de altura, lo que lo convierte en el segundo más alto de toda Inglaterra pese a sus sucesivas reconstrucciones. En cuanto a sus dimensiones generales, la catedral mide 141 metros de longitud, cifra que asciende hasta los 177 metros si se incluyen los transeptos. Estas proporciones hicieron que, en el momento de su finalización, se tratara del edificio más grande de toda la región de Anglia Oriental. Un título que refleja la ambición con la que fue concebida y que explica por qué, casi mil años después, sigue siendo uno de los monumentos más visitados y admirados de Norfolk.

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