NORUEGA
Razones para viajar a Noruega en junio
Junio es, sin duda, uno de los mejores meses del año para visitar Noruega. A continuación te contamos por qué.

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La razón primera y última, y de la que se deducen todas las demás, por la que Noruega deslumbra especialmente en junio tiene que ver con el clima: con los días cálidos y las horas de luz; es verdad que en los meses de invierno el país tiene también su encanto, especialmente si visitas el norte (que está por encima del Círculo Polar Ártico) pero si lo que quieres es disfrutar de los fiordos a placer, no encontrarás mejores días que los de junio; ¿julio y agosto? Si, también, por el clima pero no tanto por la cantidad de personas que visitan entonces el país, en junio te libras de las masificaciones y disfrutas de lo mejor del buen tiempo nórdico. Pero vayamos al detalle ¿por qué visitar Noruega en junio?
Descubrir el sol de medianoche

Hay espectáculos naturales que solo se pueden vivir en determinados rincones y momentos del mundo, el sol de medianoche visita Noruega en junio, eso sí, para disfrutarlo tendrás que viajar al note del país, por encima del Círculo Polar Ártico porque es allí donde en estos días el sol no llega a ponerse, claro que no irás hasta allí solo por el sol de medianoche, también para maravillarte de la belleza de las islas Lofoten.
Recorrer los fiordos en su mejor momento del año

Los fiordosestán en junio en su mejor momento porque las cascadas bajan con fuerza y las laderas de las montañas están aun verdes, el espectáculo es magnífico; además en este mes las carreteras panorámicas están abiertas ya en su totalidad y las rutas senderistas se disfrutan a lo grande lo que hará que puedas dejar que los fiordos te impresiones con su belleza tanto desde el barco como desde tierra.
Disfrutar del senderismo y subir al Preikestolen

Decíamos que las rutas senderistas son totalmente accesibles en junio y así es pero hay una en particular, la que lleva al famoso Preikestolen, que resulta especialmente recomendable este mes: por una parte los días largos de este mes harán que no tengas que estar tan pendiente de la hora de subir o bajar por temor a que oscurezca y por otra parte los senderos, y el propio Preikestolen, están menos masificados que en julio y agosto, algo que hará que camines con mayor placidez y disfrutando más y mejor del espectacular entorno de la zona.
Todas las carreteras panorámicas están abiertas

Decíamos también que todas las carreteras panorámicas están abiertas, y así es, junio marca en algunos casos la fecha de apertura de estas rutas y, si eres de los que disfruta a lo grande de un buen roadtrip, no podrás privarte de alquilar un coche y recorrer carreteras tan espectaculares como la Atlantic Ocean Road o Trollstigen (la escalera de los Trolls).
No hay tanta gente como en julio y agosto pero sí mucho ambiente

En las ciudades sucede lo mismo que en las grandes rutas senderistas del país o en los propios fiordos, el clima en junio anima a disfrutar al aire libre y hay ya en las calle mucho más y mejor ambiente que durante los duros días del invierno, eso sin la incomodidad de el exceso de visitantes que sí podrías sufrir en julio y agosto; ciudades como Oslo, Bergen o Trondheim son populares por sus terrazas, sus festivales y su gran actividad cultural durante el mes de junio y sus larguísimos días.
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