AUSTRIA

St. Gilgen: un pueblo austriaco que te dejará con la boca abierta

St. Gilgen merece la pena por sí mismo, pero también sirve como punto de partida para ver otros lugares preciosos.

St. Gilgen: un pueblo austriaco que te dejará con la boca abierta

St. Gilgen: un pueblo austriaco que te dejará con la boca abiertaImagen de Birka en Wikipedia, licencia- CC BY-SA 3.0

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Austria es un país en el que abundan los pueblos que se levantan a orillas de lagos. Pequeños, coquetos y rodeados de naturaleza, son capaces de dejar sin habla a quienes se acercan a conocerlos. Y eso mismo es lo que sucede con Sankt Gilgen o St. Gilgen, una de las localidades de mayor belleza de todo el país.

St. Gilgen se ubica en el estado de Salzburgo, muy cerca de la ciudad que lleva el mismo nombre, por eso es una excursión perfecta para hacer desde allí. Puede que no sea tan conocido como Hallstatt, pero merece la pena del mismo modo. Además, sirve como punto de partida para ir a otros lugares. Por ejemplo, el puerto desde el que coger el barco que lleva hasta S. Wolfgang se encuentra allí. Además, también parte de St. Gilgen el teleférico que sube hasta la parte más alta del monte Zwölferhorn.

Pero como decíamos, también merece la pena descubrir St. Gilgen, por lo que puedes aprovechar y hacer ambas cosas. Sí que es cierto que no cuenta con demasiados atractivos turísticos, pero la belleza de la naturaleza del lugar es suficiente como para agregarlo en un itinerario. Así, una de las cosas más recomendables en una excursión a esta localidad austriaca es acercarse hasta la orilla del lago y contemplar el paisaje que se extiende más allá de él.

St. Gilgen
St. Gilgen | Pixabay

Pero por supuesto, tampoco se puede dejar de visitar el pueblo en sí mismo. Por eso resulta interesante recorrer sus calles y descubrir algunos de sus rincones más especiales. Podemos hacer mención, por ejemplo, a la Mozartplatz, la plaza principal de St. Gilgen. Es coqueta y destaca de ella una estatua del músico Mozart. Pero también alguno de sus edificios, como por ejemplo el del ayuntamiento.

Además, en una visita a este pueblo austriaco tampoco puede faltar en el itinerario la casa de Mozart. El famoso músico nunca visitó el pueblo, pero su abuelo sí que mandó edificar una casa en él. Y esta se encuentra muy cerca del lago, por lo que no puedes perdértela en un recorrido por el lugar.

Para acabar, te diremos que en una excursión a St. Gilgen has de acercarte hasta la iglesia parroquial de San Egidio, que data del siglo XVIII. No es que sea demasiado monumental, pero sí que cuenta parte de la historia del pueblo. Por eso creemos que es otro de los imprescindibles. Pero como ocurre con muchos otros lugares, lo mejor es caminar sin rumbo y dejarse sorprender.

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